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martes, 22 de octubre de 2013

Juramento que hizo por Dios y por la cruz de su espada ( 3 min.)

Juramento que hizo por Dios  y por la cruz de su espada ( 3 min.)
por
Juan B. Lorenzo de Membiela
D. Juan de Vanderbelem, natural de la ciudad de Mons, en Flandes, condado de Hainaut,  arzobispado de Cambray, alférez de la Guardia armenia de Reales guardias de corps, ante estos documentos que me exponen puedo declarar: Que conocí al pretendiente por ser nieto de D. Domingo Rico, natural de la ciudad de Bruselas,  en donde en muchas ocasiones coincidí. Que  sirvió al rey  como capitán de infantería española y teniente de la walona.
Su padre, otro  D. Domingo Rico, sirvió como  soldado aventajado, alférez vivo y capitán en pie. Como capitán de dragones  y teniente general de la artillería durante 11 años y 3 días hasta el 7 de noviembre de 1685 en que murió. Dos hijas rogaron al Rey, años después, el pago de los haberes o sueldos no abonados, para tomar estado religioso. Combatió un total de 26 años y 25 días, de los que 14 fueron en tiempo de guerra y el resto en tiempo de paz.
Y ambos, padre e hijo, en todas las guerras de Flandes,  distinguieronsé con honor y valor hasta poner soldados de su cuenta.
D. Domingo Rico,  recibió la patente de capitán por  SAI archiduque  Leopoldo Guillermo de Habsburgo,  en el Campo de Vandencourt  el   3 de julio de 1655. 
Como alférez sirvió en el tercio del maestre de campo, el marqués de Cerralbo, participando  en todas las ocasiones que a su compañía se ofrecieron.
Entre ellas, en el año 1647 se halló en el sitio y toma de la villa de Dismuda. 
En 1648 estuvo en la toma que se intentó a  la villa de Courtray y su ciudadela. 
Fue uno de los nombrados para acompañar a su sargento mayor, D. Juan Perez de Peralta,  a romper  un cuerpo de guardia y penetrar en la villa; descubiertos, escaparon  a nado.
Junto al  marqués de Fondrato actuó en Dunas, entre Ostende y Nioponte. 
Y en la toma de la villa de Fornos. 
Participó en la empresa de Dunquerque. 
En 1649 estuvo presente en la primera entrada a Francia con el conde de Fonsaldaña a petición del Parlamento de París.
Intervino en la toma de la villa de Yprés y en socorrer a la villa de Cambray. Tambien en la conquista del castillo de Mozaembue.
En 1650 acompaño al  archiduque Leopoldo en la entrada que hizo en la Tirusa, país de Francia. 
Tambien en el sitio de la villa de Guisa. Y en la conquista de las villas de La Capela, Tetelethe, Mancase, Marle, Rethel, Aventon y Atonson.
En 1651 participó en  la toma de la villa de Bergas; y  al fuerte  de Linques. 
En 1652 en la toma de la villa de Gravelinas, haciendo oficio de dragón y asistiendo a la cabeza de la trinchera.

Fue uno de los elegidos para  apoderarse del fuerte de San Felipe. Ganó en varias ocasiones el «ommegang », derecho a llevar la bandera del tercio en  desfile conmemorativo en algunas villas conquistadas, como reconocimiento a los servicios.
Acompañó a SAI Leopoldo Guillermo en las entradas que hizo en Francia, primera y segunda vez. Y en el combate para tomar la villa de Toini.
En 1653  se halló en la entrada que SAI Leopoldo y el príncipe de Condé hicieron a la Picardia y en el combate contra  el  mariscal de Fuxema. Participó en la toma de Rocrai  haciendo oficio de dragón. 
En 1654 actuó en el sitio de Arnav, asistiendo siempre  en cabeza de trinchera como dragón….

Se le ordenó  para tender las emboscadas a la puerta de la Villa.
Fue elegido por orden de su sargento mayor la noche en que los enemigos atacaron para pasar la línea de fuego para reconocer la armada atracada, servicio que hizo a plena satisfacción.
En 1655 fue elegido por uno de los capitanes  nombrados por el maestre de campo, D. Francisco Meneses , para socorrer Pufan.
En 1656, participo en el socorro de la villa de Valenciennes y toma de la villa de Condé. Y presentar batalla al enemigo junto a Bortune(¿).
Y ello es cierto bajo juramento  que hago ante Dios Nuestro Señor y la cruz de mi espada en solemne forma, En Madrid…
Extracto  de un viejo documento.

Otros tiempos, otros pensamientos, otros ideales, aunque un mismo hombre, con sus debilidades y abnegaciones. A pesar de que el valor, como virtud del alma, se encuentra devaluado por el triunfo de lo común sobre lo particular.

Hoy el héroe  de ayer no podría  enfrentarse a otros rivales sino a manadas de enemigos, muchos de ellos ocultos bajo el anonimato. 

Desde luego  son actitudes más propias  de animales que de hombres. Quizás estemos  experimentando una regresión filogenética al atavismo primigenio.

La incertidumbre no es otra cosa que falta de liderazgo en unos tiempos en donde el luchador por unos ideales no tiene adeptos y es despreciado por su misma osadía de defender lo suyo frente a la comunidad.

En un país que gusta de los festejos taurinos, en donde se sabe distinguir el animal manso  y pérfido del bravo, es irónico que no se traslade a lo social, quizás porque entonces los toros ya no se verían desde la barrera o el tendido.

No es lo  mismo caminar que abrir camino.



La imprecisión  toponímica  de algunas villas, lugares o fortalezas se debe a deficiencias  gráficas del texto.


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Lamina titulada « Alférez de España», por cortesía de «Ediciones & Escultura histórica»  en http://edicionesesculturahistorica.es/esculturas.php?fam_id=4


3 comentarios:

  1. El juramento no tiene desperdicio, nos lo deberíamos imprimir y poner en el espejo del baño para leerlo todos los días

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  2. Espectacular. La épica no es para nuestros tiempos...desgraciadamente. El honor, la honestidad y el respeto no son valorados como condiciones absolutas y por lo tanto, indiscutibles, sino más bien como elementos relativos y ajenos a la composición del ser humano.

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