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domingo, 8 de diciembre de 2024

7 de diciembre de 2024: Notre Dame abre sus puertas tras el incendio que devoró el templo en abril de 2019.

7 de diciembre de 2024:  Notre-Dame abre sus puertas tras el incendio que devoró el templo en abril de 2019.

El gran templo de la cristiandad , uno de los más antiguos en Europa, es el símbolo del Occidente cristiano junto a la catedral de Santiago de Compostela  y la catedral de Colonia.

La ausencia de España es incomprensible en un acto único y muy especial; una descortesía que resucita el mantra de  los  Pirineos como  frontera de Europa...


Fuente: Wikicommons  2024


La catedral de Notre-Dame de París se complace en darle la bienvenida: peregrinos, creyentes o no, cristianos, visitantes de todo el mundo, ¡todos hombres y mujeres de buena voluntad!

Notre-Dame de Paris es una iglesia, un lugar de culto católico romano donde los cristianos se reúnen para orar.


Te abre sus puertas para participar en servicios religiosos  o visitar libremente durante todo el año.

El acceso a la catedral es libre y gratuito todos los días del año, en horario de apertura.

Nada más atravesar las puertas, se invita a peregrinos y visitantes a calmarse, abandonar el tumulto de la plaza exterior y adoptar una actitud respetuosa, tanto en su comportamiento como en su vestimenta.

Esto atestigua su respeto por este alto lugar del cristianismo, donde hombres y mujeres vienen a orar y confiarse a Dios desde hace más de ocho siglos.

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sábado, 7 de diciembre de 2024

6 de diciembre de 2024. Dia de la Constitución de España, 46º aniversario ( 1978-2024).


6 de diciembre de 2024. Dia de la Constitución de España, 46º aniversario (1978-2024).


46º aniversario de la Constitución




La Constitución es norma fundamental de convivencia que promueve el bien de España. Y lo hace a través de tres ejes: mediante el reconocimiento de unos derechos y deberes a las personas; mediante la ordenación de las instituciones que vertebran la acción del Estado y mediante su proyección ante la comunidad internacional de un marco jurídico y social estable que transmite confiabilidad porque es previsible y persistente.


No es la Constitución española una norma anticuada. 46 años es una edad en la que se comienza a comprender la complejidad de los procesos vitales. Tampoco es una constitución laureada por la senectud en donde la prudencia marca sus rumbos. Gozamos, si, de una Constitución madura, alejada de la ociosidad de las pasiones, como escribió Séneca, pero con todo el vigor de aquellos sueños que se imprimieron en su articulado y en su espíritu.

A lo lejos contemplamos la Constitución norteamericana de 1787 e incluso la constitución no codificada inglesa de 1688, entre algunas otras. Es llamativo el dato de que las constituciones más longevas han logrado situar a sus naciones entre las más prósperas del mundo.

Pero la Constitución no es solo una enumeración de finalidades sociales, políticas y económicas. Necesita también de una protección suficiente y bastante para que despliegue su eficacia y no quede en lo fallido y frustrado. Esto es una responsabilidad que a todos nos afecta porque el bienestar que procura también a todos beneficia en un presente y en un futuro.

Gozamos de una magnífica Constitución que construye sobre la monarquía parlamentaria un proyecto de comunidad bueno, pacífico y generoso. Estos 46 años han dejado una senda que nos ha conducido a cotas de prosperidad desconocidas.

Frente a la inconstancia propiamente humana, frente a la posverdad y el relativismo de la irresponsabilidad, solo queda el texto de 1978 que marca a un país el rumbo que debe mantener para alcanzar sus loables y beneficos fines.


Queda camino por hacer y destinos más prósperos que explorar, por eso mi patria está en esta Carta Magna.


Juan Lorenzo d Membiela,