Lazo negro
In memoriam víctimas de Urda (Toledo)

miércoles, 19 de febrero de 2025

De Lisboa a La Coruña, entre olas y tempestades (publicado en El Confidencial Digital)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

De Lisboa a La Coruña, entre olas y tempestades

La Gran Armada zarpa de Lisboa en mayo de 1588 y, tras semanas de vientos contrarios, temporales y víveres corrompidos, se refugia en La Coruña.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

Barcos ingleses y la Gran Armada, agosto de 1588
Anónimo inglés, Barcos ingleses y la Gran Armada, agosto de 1588 (siglo XVI). Greenwich, National Maritime Museum. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Salida de LisboaEl 29 de mayo de 1588 parte la capitana, el San Martín.
Buen tiempo inicialEl embajador veneciano Lippomano lo confirma.
DerrotaDe Finisterre a las Sorlingas o Mount’s Bay.
DisciplinaProhibido volver a España, bajo pena de muerte.
Vientos contrariosLa flota navega de bolina y muchas naves derivan hasta el cabo de San Vicente.
Clima extrañoTemporales y granizo inusuales en la Península y en Normandía.
Trece díasPara alcanzar el primer punto de reunión.
Víveres corrompidosMedina Sidonia lo comunica al rey.
La CoruñaRefugio obligado por la falta de agua y los vientos.

Cronología, mayo-julio de 1588

29 may.Salida de Lisboa
Fondeo en Cascais
jun.Vientos contrarios
La flota deriva hacia el sur
19 jun.Temporal
Entrada en La Coruña
22 jul.Salida de La Coruña
Rumbo al canal de la Mancha
30 jul.Cabo Lizard
La Armada avista Inglaterra

Extracto

El domingo 29 de mayo de 1588 partió la capitana de la flota, el San Martín, y toda la armada quedó fondeada en Cascais (Lisboa), fuera de la barra, excepto los galeones San Juan, almiranta general, y San Felipe, que permanecieron por la noche en el paraje de Santa Catalina.

Lippomano, embajador de Venecia en España, comunica al dux y al Senado que la salida se verificó el domingo 29 y que el tiempo, comentaba en su carta, era excelente.1  

Y comenzó la flota su singladura con destino, en un primer momento, a Finisterre, para después poner rumbo a las islas Sorlingas, cuidando la sonda, y, si no fuera posible, dirigirse a la bahía de San Miguel (Mount’s Bay), que se encuentra entre los cabos de Longaneos (Land’s End) y Lisarte (Lizard).

Si alguien perdía el rumbo, quedaba terminantemente prohibido regresar a España, bajo pena de muerte, pérdida de bienes y ser declarado traidor.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este microensayo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 19 de febrero de 2025.

Leer el microensayo completo en El Confidencial Digital →

Notas

  1. Calendar of State Papers Relating to English Affairs in the Archives of Venice, vol. VIII (1581-1591), Londres, 1894. ↩

Para seguir leyendo

  • Mattingly, G. (1959): The Defeat of the Spanish Armada, Londres: Jonathan Cape.
  • Parker, G. y Martin, C. (1988): La Gran Armada, Madrid: Alianza.
  • Herrera Oria, E. (1929): La Armada Invencible. Documentos procedentes del Archivo General de Simancas, Valladolid.
  • Fernández Duro, C. (1884-1885): La Armada Invencible, 2 vols., Madrid.

martes, 18 de febrero de 2025

Del éxito de sus empresas respondía la fortuna (microensayo)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos · Economía y empresa

Del éxito de sus empresas respondía la fortuna

Reconocer lo que no se sabe no debilita al directivo: abre la organización a la cooperación y al aprendizaje. Una reflexión sobre la duda como herramienta de liderazgo, de Plutarco a Churchill.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela · Doctor en Derecho por la Universidad de Valencia · 

Edificio de oficinas de fachada curva visto desde abajo contra el cielo azul
Arquitectura corporativa. Fuente: Wikimedia Commons.

Sinopsis

Idea principalConclusión
DelegarLa experiencia y el tamaño de la empresa aconsejan repartir funciones; la omnisciencia es un mito de la gerencia.
ConfianzaEs el principal incentivo de la productividad, porque crea vínculos emocionales con la organización.
La dudaPara Karl E. Weick, gestionar la propia duda libera el potencial del equipo.
CoherenciaEn entornos imprevisibles importa más una coherencia clara que las respuestas concretas.
HumildadChurchill ante Singapur y la inscripción ateniense a Pompeyo: reconocer los límites es el primer paso para aprender.

El mito de la omnisciencia

¿Debe el directivo conocer todo de la organización que dirige? Los autores que han estudiado la organización empresarial, la experiencia en unos casos y el tamaño de la empresa en otros aconsejan delegar funciones.

Por miedo, por inseguridad, por temor al rechazo o por cumplir los mitos sobre la gerencia, el directivo interioriza la creencia de una omnisciencia debida: la de poseer todos los conocimientos.

Durante la consolidación y el desarrollo de la industria, a lo largo del siglo XX, el empresario asumió esta carga, que le impedía desarrollar su talento fundamental: el de creador de riqueza y de trabajo. Hoy, desde las escuelas de negocios y las universidades, se razona la delegación de funciones y tareas.

Es una práctica, pero también una estrategia de organización que motiva a todo el personal. Si hay algo que incentive la productividad, es la confianza, porque crea vínculos emocionales con la organización. Y ello aun en épocas de incertidumbre, cuando el componente jerárquico o de autoridad se tensa como reacción ante lo desconocido.

La duda como método

Para Karl E. Weick, de la Universidad de Míchigan, además de delegar, el directivo necesita gestionar su propia duda como medio para extraer todo el potencial de su equipo1.

Contestar «no lo sé» ante una pregunta abre a todos la búsqueda de soluciones y crea un ambiente cooperativo.

Implica renunciar a la jactancia, a la omnisciencia, a la autoridad técnica, a los soliloquios y a los largos y aburridos discursos construidos sobre perífrasis vacías. Se trata de escuchar y explorar.

Escuchar y explorar supone dejar a un lado los procedimientos de la razón para dar cabida a lo intuitivo: las sensaciones, las emociones, el asombro, la novedad, la afinidad. Implica asumir la enseñanza atribuida a Lao Tse2:

«Cuando buscamos el conocimiento, todos los días encontramos algo. Cuando buscamos la sabiduría, todos los días perdemos algo».
Lao Tse, Tao Te Ching, cap. 48 (versión libre)

Saber dirigir sin saberlo todo

No saber responder no significa no saber dirigir. Son dos cosas distintas.

Reconocer las propias limitaciones no es una debilidad, sino una fortaleza, porque así el líder sitúa a los miembros de su equipo ante el reto de dar respuestas.

En un mundo regido por la teoría cuántica y la del caos, en el que lo imprevisto y lo desconocido son imperativos insondables, las respuestas no son tan importantes como mantener una coherencia clara.

Es esa coherencia, y no las decisiones concretas, la que permite subsistir a las organizaciones en entornos siempre adversos, que a menudo se desatienden por las exigencias de la competitividad y de la productividad, que es la eficiencia empresarial. Ya decía Siramnes el persa, según Plutarco, que de sus palabras era dueño, pero que del éxito de sus empresas respondía la fortuna3.

Quien reconoce sus limitaciones está en condiciones de aprender algo nuevo.

Las preguntas de Churchill

Es conocida la reflexión de Winston Churchill tras la caída de Singapur en manos de Japón, en febrero de 1942, cuando supo que la plaza carecía de defensas frente a un ataque por tierra, posibilidad que el mando británico no había previsto4. Su autocrítica puede resumirse en cuatro preguntas:

¿Por qué no lo supe? ¿Por qué nadie me lo advirtió? ¿Por qué no pregunté? ¿Por qué no reconocí que no lo sabía?
Reformulación de Karl E. Weick (2001)

Son preguntas de coherencia, nacidas de la duda. Todo ello confirma que el conocimiento no es algo que las personas tengan en la mente, sino más bien algo que hacen juntas, interactuando entre ellas.

Esa renuncia a la soberbia recuerda la inscripción con que los atenienses recibieron a Pompeyo cuando llegó a la ciudad, en el año 67 a. C., durante su campaña contra los piratas5:

«Tanto más dios eres cuanto más hombre te reconoces».
Plutarco, Vida de Pompeyo, 27

Nota del autor: estudio que vale la pena releer.

Notas

  1. Weick, K. E. (2001): «Leadership as the Legitimation of Doubt», en W. Bennis, G. M. Spreitzer y T. G. Cummings (eds.), The Future of Leadership, San Francisco: Jossey-Bass. ↩
  2. Lao Tse: Tao Te Ching, cap. 48. La frase del texto es una versión libre muy difundida; una traducción más literal sería: «Quien se dedica al estudio aumenta cada día; quien practica el Tao disminuye cada día». ↩
  3. Plutarco: Máximas de reyes y generales (Regum et imperatorum apophthegmata), en Moralia, 172 E. Texto en Perseids. ↩
  4. Churchill, W. S.: The Second World War, vol. IV, The Hinge of Fate, Londres: Cassell, 1951. Churchill reconoce que él debió saberlo, que sus asesores debieron advertírselo y que él debió preguntar; las cuatro preguntas son la reformulación de Weick (2001). ↩
  5. Plutarco: Vida de Pompeyo, 27, 3. Texto en Lexundria. ↩

Para seguir leyendo

© Juan Lorenzo de Membiela. Imagen: Wikimedia Commons.

lunes, 10 de febrero de 2025

Almaraz y la imprescindible energía nuclear (publicado en El Confidencial Digital)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

Almaraz y la imprescindible energía nuclear

Impuestos asfixiantes, un calendario de cierre y un debate en el Congreso: por qué la central de Almaraz sigue siendo necesaria.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 2 min de lectura

Central nuclear de Almaraz
Central nuclear de Almaraz (Cáceres). Fotografía: 19Tarrestnom65, 2019 (CC BY-SA 4.0). Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Petición del sectorRebajar impuestos y aplazar cinco años el cierre de las centrales.
Presión fiscalUn lenguaje administrativo que expresa voluntad de cierre.
ImpuestosLa carga ha subido un 70 % y supone el 40 % de los costes.
AlmarazSu cierre está previsto a partir de 2027.
CombustibleLas propietarias apenas tienen tres meses para decidir su compra.
Debate parlamentarioUna proposición no de ley en el Congreso en febrero de 2025.
Voces a favorNumerosas instituciones y expertos piden mantener la central.

Cronología, 1981-2028

1981Almaraz I
Entrada en funcionamiento
1983Almaraz II
Entrada en funcionamiento
2019Calendario de cierre
Acuerdo con las eléctricas
2025Proposición no de ley
Congreso, 11-12 de febrero
2027-2028Cierre previsto
Almaraz I y II

Extracto

El sector eléctrico ha pedido al Gobierno que reduzca los asfixiantes impuestos a la energía nucleoeléctrica, así como que aplace cinco años el cierre de las centrales nucleares. La presión fiscal es otro lenguaje, de tipo administrativo, que manifiesta voluntades e intenciones; en este caso, voluntades de clausura y cierre.

En los últimos cinco años, la carga impositiva se ha disparado un 70 % y supone un 40 % de los costes de producción.

La central nuclear de Almaraz debe cerrar a partir de 2027, pero las empresas propietarias, Iberdrola, Endesa y Naturgy, solo disponen de tres meses para decidir la compra de combustible nuclear para los próximos años.

Ante esta situación incierta, el Partido Popular presentó una proposición no de ley para debatir el problema en sede parlamentaria. Figura en el orden del día del Pleno del Congreso de los Diputados del 11 de febrero y se votará el miércoles 12.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este artículo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 10 de febrero de 2025.

Leer el artículo completo en El Confidencial Digital →

miércoles, 5 de febrero de 2025

La religión católica en la Gran Armada (publicado en El Confidencial Digital)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

La religión católica en la Gran Armada

Capellanes, estandartes, oraciones y ordenanzas: la fe como núcleo moral de la Empresa de Inglaterra de 1588.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

Adoración del nombre de Jesús, de El Greco
El Greco, Adoración del nombre de Jesús (hacia 1577-1579). San Lorenzo de El Escorial, Real Monasterio. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Religiosos a bordoSu presencia era habitual en todas las expediciones españolas.
Defensa de la feLa monarquía hispánica se veía heredera de la Roma cristiana.
El lema«Exsurge Deus et vindica causam tuam».
RogativasFelipe II pidió a los obispos oraciones y misas solemnes.
La piedad del reyDedicaba varias horas diarias a la oración.
Ordenanzas de Medina SidoniaNormas de conducta para soldados y marineros.
Absolución previaSu confesor absolvió por adelantado a la gente de la Armada.
ProhibicionesJuramentos, juegos y mujeres quedaban vedados a bordo.
La vida a bordoOraciones al alba y relevos medidos con reloj de arena.
Confianza en DiosLa famosa respuesta de un mando al enviado del papa.

Cronología, 1587-1588

1587Ejecución de María Estuardo
8 de febrero
1588Bendición del estandarte
Catedral de Lisboa, 25 de abril
1588Salida de Lisboa
29 de mayo
1588Combates en el canal
Finales de julio y agosto

Extracto

La presencia de religiosos en la Gran Armada, como en todas las expediciones españolas, era algo usual y normal. Respondía al cometido que desde hacía siglos asumía la monarquía hispánica de erigirse en defensora de la religión cristiana y católica, como continuadora de la fe de la Roma cristiana.

Estos componentes religiosos pueden identificarse fácilmente en los motivos de las banderas, flámulas y estandartes que portaban las naves. Recordemos que el adagio Exsurge Deus et vindica causam tuam1   era el lema de la Empresa de Inglaterra.

El rey Felipe II, antes de que la Gran Armada partiera de Lisboa, había comunicado a los obispos de España la necesidad de ofrecer oraciones y plegarias, así como misas solemnes. Pedían al Cielo el éxito de la Empresa de Inglaterra, para que la divina voluntad del Señor enderezase y encaminase los acontecimientos para exaltación de su Iglesia y contribuyese al bien y a la conservación de la cristiandad, propósito íntimo, personal y sincero de Felipe II.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este microensayo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 5 de febrero de 2025.

Leer el microensayo completo en El Confidencial Digital →

Notas

  1. «Levántate, oh Dios, y defiende tu causa» (Salmo 74 [73], 22). ↩

Para seguir leyendo

  • Gracia Rivas, M. (1988): La sanidad en la jornada de Inglaterra (1587-1588), Madrid: Editorial Naval.
  • Parker, G. y Martin, C. (1988): La Gran Armada, Madrid: Alianza.
  • Mattingly, G. (1959): The Defeat of the Spanish Armada, Londres: Jonathan Cape.
  • Gómez-Centurión Jiménez, C. (1988): La Invencible y la empresa de Inglaterra, Madrid: Nerea.

Los despachos entre Felipe II y Álvaro de Bazán sobre la Gran Armada (publicado en El Confidencial Digital)

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