viernes, 23 de abril de 2021

Dia del libro 23 de abril de 2021


 

Una de las consecuencias de la pandemia  ha sido el confinamiento con  soledades  y silencios. En estas circunstancias tan especiales también hemos encontrado a nuestros libros que  nos han ofrecido compañía, intimidad y aventura.

Hemos redescubierto el valor de los libros  y su hechizo, embaucando corazones en un  sillón acariciado  por una tenue luz que nos sumerge en mil aventuras.

JLMembiela



jueves, 22 de abril de 2021

Humanismo e inteligencia artificial (microensayo)

Sucesos contemporáneos · Pensamiento y tecnología

Humanismo e inteligencia artificial

Del memento mori al memento vivere: el humanismo renacentista puso al hombre en el centro del mundo. El poshumanismo pretende superarlo con la tecnología. ¿Puede la inteligencia artificial servir, en cambio, al humanismo?

Por Juan B. Lorenzo de Membiela · Doctor en Derecho por la Universitat de València · Lectura: 5 min.

Humanismo e inteligencia artificial
Humanismo e inteligencia artificial. Fuente: Wikimedia Commons.

Resumen

El humanismo renacentista afirmó la dignidad y la individualidad del hombre, y su legado pervive como defensa frente a todo lo que lo oprime. El poshumanismo propone superar los límites biológicos mediante la inteligencia artificial y la biotecnología, con riesgos para los derechos, la autonomía y la responsabilidad. Frente a ello, se defiende una tecnología puesta al servicio de los derechos humanos, que puede incluso promover el humanismo.

Palabras clave: humanismo, poshumanismo, inteligencia artificial, dignidad, derechos humanos.

Abstract: Renaissance humanism affirmed human dignity and individuality, and its legacy survives as a defence against everything that oppresses the human being. Posthumanism seeks to overcome biological limits through artificial intelligence and biotechnology, with risks for rights, autonomy and accountability. In response, this essay argues for technology placed at the service of human rights, which may even promote humanism.

Keywords: humanism, posthumanism, artificial intelligence, dignity, human rights.

Sinopsis

Idea principalConclusión
HumanismoEl Renacimiento reconoce al hombre como individuo y sitúa su dignidad en el centro.
PervivenciaEl humanismo no se agota en una época: es una lucha constante contra lo que oprime al hombre.
PoshumanismoPretende superar los límites biológicos del hombre mediante la tecnología.
RiesgosCrisis de los derechos, sustitución de la autonomía personal y dilución de la responsabilidad.
PropuestaUna postura ecléctica: una tecnología al servicio de los derechos humanos.

El humanismo renacentista

El Renacimiento y el humanismo declaran al hombre singularidad universal. Frente al tenebrismo medieval surge este movimiento, que rompe con los cánones de la época: del memento mori («recuerda que has de morir») se evoluciona al memento vivere («recuerda que has de vivir»).

En la Edad Media, razona Jacob Burckhardt1, el hombre se define por su pertenencia a una etnia, a un pueblo o a una familia, pero es en el Renacimiento cuando se reconoce su individualidad, su independencia como ser. Esta idea eclosiona en distintas disciplinas, a las que el hombre aporta lo más sublime de sí, su creatividad: sus contribuciones a un mundo oscuro y necesitado de ser descubierto.

El humanista es un hombre vitalista, para sí y para los demás. Rechaza los instintos y adopta un senequismo ante la vida y sus arcanos. Cultivado en los textos grecorromanos, cuida la estética, la individualidad, la dignidad y la entereza del ánimo, y promueve la cortesía como rasgo propio.

La proporción y la armonía se plasman en las artes mediante el número áureo, el equilibrio matemático de la proporción, que representa lo admirable del ser humano.

Son tiempos de ritmos y formas puras. Se recuperan las obras de la Antigüedad, tanto la magnificencia de su arquitectura como los textos clásicos, en especial los de Cicerón, muy musicales.

Reparemos en estos dos aspectos: formas puras y armonías musicales. Son una invitación a seguir la cadencia ideal del orden natural de las cosas, que proyecta una elegancia siempre aristocrática, sencilla y amable. Un ejemplo: Copérnico, científico humanista, rompe en su obra Sobre las revoluciones de las esferas celestes (1543)2 las inercias de Ptolomeo. Propone una explicación más elegante del movimiento de los astros, porque la elegancia es, a menudo, un indicio fiable de la utilidad y la eficacia de un modelo.

Pero el humanismo no se agota en un periodo concreto de la historia. Peter Burke3 lo considera una dinámica expansiva de amplio contexto. Hoy subsiste porque es una lucha constante contra todo lo que oprima al hombre en su dimensión anímica y física; es un pensamiento que nace del orgullo de ser lo mejor.

El desafío poshumanista

Concurren en la actualidad enfoques de pensamiento que fracturan la propia concepción de persona, cincelada a lo largo de los siglos.

Lo nocivo de todo ello es que sustraen el concepto mismo de dignidad y su formulación filosófica, plasmada en el aforismo kantiano de la Fundamentación de la metafísica de las costumbres4 —el hombre es un fin en sí mismo—, que subraya su preeminencia en el mundo.

El poshumanismo es un paradigma tecnocientífico sobre la idea de hombre que pretende superar el humanismo renacentista mediante la convivencia con la tecnología. Persigue rebasar los límites de la naturaleza y llevarlos más allá de la realidad biológica.

Se prescinde de lo contingente físico (enfermedad, alimentación, reproducción y muerte), de lo contingente anímico (emociones, voluntad y conciencia) y de lo contingente social: cualquier rasgo biológico se suprime y se sustituye por la inteligencia artificial y la biotecnología.

Los derechos y libertades entrarían en crisis porque, según este planteamiento, tanto la tecnobiología como la neurociencia demuestran que las decisiones humanas obedecen a causas genéticas y ambientales5.

La autonomía de la persona se sustituye por la autonomía de los sistemas, y las decisiones políticas las adoptarían gabinetes tecnocráticos a partir de redes neuronales, minería de datos, macrodatos (big data) e internet de las cosas (IoT). Ello impediría imputar responsabilidad alguna a la corporación y permitiría eludir el debate democrático.

El poshumanismo propugna, además, la desaparición de la delincuencia mediante la programación de la conducta humana, con lo que desaparecerían el libre albedrío y la responsabilidad individual. El hombre se convertiría en un autómata que ejecuta un programa insertado.

De esta breve exposición de los postulados poshumanistas cabe decir que resulta, como poco, inquietante. Si en el Renacimiento surgió un humanismo vibrante que mostraba la grandeza del hombre a través de sus creaciones, el poshumanismo trata de amparar a un hombre imperfecto en la suntuosidad de la tecnología.

Una tecnología al servicio del hombre

Lo más apropiado sería una postura ecléctica: una tecnología dirigida a hacer efectivos los derechos humanos en toda su amplitud e intensidad, en una sociedad cada vez más escéptica respecto de los valores que han hecho del hombre un ser libre y creativo.

La periodista Sarah O’Connor, en su columna publicada el 13 de abril de 2021 en el Financial Times6, explica cómo la inteligencia artificial enseña a los empleados de los centros de llamadas a ser más humanos.

La empresa Cogito ofrece empatía a escala empresarial: emplea la inteligencia artificial para entrenar a los operadores y lograr una mayor sintonía con sus interlocutores. El programa analiza las palabras y el tono del cliente y avisa al operador para que comprenda su estado de ánimo y adecúe el tono de voz y el mensaje.

Es un ejemplo de cómo la tecnología puede fomentar la humanidad entre los propios humanos; de cómo puede promover el humanismo.

Notas

  1. Burckhardt, J. (1860): Die Kultur der Renaissance in Italien, Basilea. Trad. esp.: La cultura del Renacimiento en Italia, Madrid: Akal, 1992. ↩
  2. Copérnico, N. (1543): De revolutionibus orbium coelestium, Núremberg: Johannes Petreius. ↩
  3. Burke, P. (1998): The European Renaissance: Centres and Peripheries, Oxford: Blackwell. Trad. esp.: El Renacimiento europeo. Centros y periferias, Barcelona: Crítica, 2000. ↩
  4. Kant, I. (1785): Grundlegung zur Metaphysik der Sitten, Riga. Trad. esp.: Fundamentación de la metafísica de las costumbres. ↩
  5. Pérez Luño, A. E. (2021): «El posthumanismo no es un humanismo», Doxa. Cuadernos de Filosofía del Derecho, n.º 44, pp. 291-312. ↩
  6. O’Connor, S. (2021): columna en el Financial Times, 13 de abril de 2021. ↩

Para seguir leyendo

  • Pérez Luño, A. E. (2021): «El posthumanismo no es un humanismo», edición digital: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Burckhardt, J.: La cultura del Renacimiento en Italia, Madrid: Akal.
  • Burke, P.: El Renacimiento europeo. Centros y periferias, Barcelona: Crítica.

Publicado originalmente el 22 de abril de 2021; revisado y actualizado en octubre de 2026. Imagen: Wikimedia Commons.

miércoles, 14 de abril de 2021

La Gesta de las expediciones (relato)

La Gesta de las expediciones (relato)

⌚ 3 min.

Juan B. Lorenzo de Membiela

Publicado por  El Español

Fuente: Wikicommons

Todas las exploraciones descritas en este s. XVI participaron de un idéntico elemento de aventura mecido en las manos de un azar caprichoso. Esta característica siempre acompañó a España en su periplo descubridor de mundos. Derrotas difíciles por mares incógnitos porque solamente quienes se arriesgan a perderlo todo pueden llegar o a tocar los límites de lo desconocido o a perderse en la oscuridad del olvido.

Según los datos de Chaunu en «Seville et l `Atlantique», de los 10438 buques que salieron de España entre 1500 a 1650 solo regresaron 7323, un 70%. Junto a los naufragios e imprevistas calamidades se unía el tiempo de las travesías, más incierto contra más intrépida era la exploración.

A título expositivo, desde 1526 y hasta 1925, se contabilizaron en el Estrecho 205 naufragios de barcos de toda clase y nacionalidad. Durante los siglos XV y XVI únicamente zozobraron barcos españoles y algunos piratas holandeses (Holanda se emancipó de España en 1581 y alcanzó la independencia en 16481).

Quiero señalar con ello un rasgo de estos españoles, fruto de su espíritu audaz y de un carácter sobrio y austero - a la usanza española- que asumían todo género de peligros poniéndose en manos de la Providencia y en la voluntad de lo más Alto. Sí, eran incursiones comprometidas y sacrificadas, en donde algunos hombres, como refirió Kierkegaard, hallan un sentido a la vida. O, tal vez, encontrasen un sentido más universal que traspasaba la simple individualidad porque llevaban tras de si una civilización construida sobre el sentido humano y trascendente de la existencia.

Los viajes por los mares australes suponían – aun hoy suponen- asumir lances temerarios, peligros innombrables. Los vendavales y las borrascas, de lluvia o nieve, azotaban a las embarcaciones condenándolas a un naufragio o a una desaparición en lo profundo de las distancias.

Entre los paralelos 40 °S. y 50° S. del hemisferio austral, los vientos tienden a acelerarse sobre aguas que esconden fuertes corrientes castigando a la nave con abruptas singladuras. El aire frio y la falta de accidentes geográficos crean monstruos climáticos y olas de más de diez metros que son conocidos como los 40 rugientes. Buena cuenta de ello dieron muchas embarcaciones y tripulaciones españolas perdidas para siempre.

Entre los 50 ° S. y 60 ° S. se encuentran los 50 aulladores que convierten las rutas marítimas en corredores de la muerte. Magallanes fue el primero en escuchar estos vientos y sentir su fiero oleaje. Alcanzan los 150 km. y las olas llegan a los 30 metros.

Existen más allá de los 60 ° S. los llamados 60 bramadores, pero es un territorio prohibido para mortales en donde se fraguan las borrascas más obscuras. De todos estos puntos geográficos viene la frase conocida entre navegantes […] debajo de los 40 grados sur no hay ley; debajo de los 50 grados sur no hay Dios […] .


______


1. Vid. Lorenzo de Membiela, Juan B. (2020): Estudios sobre Trafalgar: Tempestad, Marinos e Imperio.

Naves y mares ( exposicion pictórica)

 


domingo, 4 de abril de 2021

PASCUA DE RESURRECCIÓN 2021 (video)

 

PASCUA DE RESURRECCIÓN 2021 (video)



El Domingo de Resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los católicos, con la Resurrección de Jesús  adquiere sentido toda nuestra religión.










Fuente: Pixabay. Licencia CC0

Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del Cielo. En la Misa dominical recordamos de una manera especial esta gran alegría. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

La Resurrección de Jesús es un hecho histórico, cuyas pruebas entre otras, son el sepulcro vacío y las numerosas apariciones de Jesucristo a sus apóstoles.

Cuando celebramos la Resurrección de Cristo, estamos celebrando también nuestra propia liberación. Celebramos la derrota del pecado y de la muerte.

En la resurrección encontramos la clave de la esperanza cristiana: si Jesús está vivo y está junto a nosotros, ¿qué podemos temer?, ¿qué nos puede preocupar?

Cualquier sufrimiento adquiere sentido con la Resurrección, pues podemos estar seguros de que, después de una corta vida en la tierra, si hemos sido fieles, llegaremos a una vida nueva y eterna, en la que gozaremos de Dios para siempre.


San Pablo nos dice: “Si Cristo no hubiera resucitado, vana seria nuestra fe” (I Corintios 15,14)

Fuente: Catholic.net
Más información

sábado, 3 de abril de 2021

La profundidad de la Semana Santa (fotografia)

 

                                                                                                                                              Crédito: JKLM,

La profundidad de la Semana Santa.

Catedral de Albacete.

Semana Santa 2021

II Año Pandémico

El Museo Naval de Ferrol expone las obras del V Premio de Pintura de la Mar «Almirante 2026»

Cartel de la exposición del V Premio de Pintura de la Mar «Almirante 2026». (Museo Naval de Ferrol) La muestra, que se inaugurará el 29 de...

El Museo Naval de Ferrol expone las obras del V Premio de Pintura de la Mar «Almirante 2026»