Sucesos contemporáneos · Historia de España
A propósito del movimiento
Del auto de Felipe V que hizo compatible la fábrica con la nobleza a los caminos carreteros de Fernando VI y Carlos III: cómo la comunicación convirtió villas aisladas en centros de comercio en la España del siglo XVIII.
Por Juan B. Lorenzo de Membiela · Doctor en Derecho por la Universitat de València · Lectura: 4 min.
Sinopsis
| Idea principal | Conclusión |
|---|---|
| Fábrica y nobleza | El auto de Felipe V de 4 de diciembre de 1705 declaró que fundar y dirigir fábricas no impedía conservar ni alcanzar la nobleza. |
| Hacienda | La suspensión de pagos de 1704 empujaba a buscar rentas fuera de una economía agraria y señorial. |
| Caminos | Desde 1749 se abren los primeros caminos carreteros (Guadarrama, Reinosa); en 1761 Carlos III impulsa una red de caminos «rectos y sólidos». |
| Albacete | El Camino Real de Madrid a Valencia cruzaba la villa por las calles de los Baños, Tinte, Plaza de Carretas y Santa Quiteria. |
| Tesis | En el movimiento y en su libertad prosperan los pueblos; en lo estancado perecen. |
I. Un reino entre dos siglos
La España del siglo XVIII transitaba desde la gloria militar de un imperio herido hacia un reino ilustrado, barroco y racionalista, con serios problemas económicos y deficiencias sociales que siempre fueron paliados por la caridad cristiana. En el escenario internacional, la Guerra de Sucesión entre Borbones y Austrias costó la pérdida de Flandes y de los territorios de Nápoles, Milán y Cerdeña, que pasaron a Austria; de Sicilia y parte del Milanesado, entregados a Saboya, y la cesión a Inglaterra de Gibraltar y Menorca.
II. La fábrica y la nobleza
En el ámbito interno, el cambio dinástico trajo esperanzados proyectos ilustrados; entre ellos, el saneamiento económico del reino1. Una estrategia poco conocida, pero de gran relevancia frente a las rancias costumbres heredadas del Fuero Juzgo, fue el auto rubricado por Felipe V el 4 de diciembre de 1705, que declaraba:
Auto de Felipe V, 4 de diciembre de 17052.
Quizá lo motivó la suspensión de pagos del Estado declarada el 14 de octubre de 17043, porque una economía basada en el vasallaje de la tierra no ofrecía réditos suficientes al Tesoro en un momento en que el Estado había superado los localismos de lo feudal. Se abrían nuevos horizontes, aunque la dominación del hombre sobre el hombre seguiría, y sigue, sin necesidad del vínculo de la sangre: le basta la defensa de intereses más egoístas, menos confesables y más codiciosos, desde luego grupales, que no alcanzan la épica de lo individual.
Así naufragan muchos proyectos productivos que engrosan la larga lista de causas de la ruina de las naciones. El boato y lo artificioso son livianos ropajes que cubren no pocas vergüenzas, del mismo modo que lo clandestino ampara razones que rozan lo sublime. Como escribió Montaigne:
Michel de Montaigne, Ensayos completos, 2008, p. 9204.
III. Los caminos carreteros
En 1749 se abren los primeros caminos carreteros5. Hasta entonces no existía en España una red de caminos aptos para carruajes que comunicara las poblaciones. Los caminos llevarán a villas, aldeas y cortijos a abandonar el autoabastecimiento impuesto por el aislamiento: las carretas, galeras y calesas fueron la logística que hizo posibles el comercio y la industria y, con ellos, la importante contribución a la Corona de los arbitrios o impuestos locales.
A finales del siglo XVIII se amplía, entre otros, el Camino Real de Madrid a Valencia, que atravesaba la villa de Albacete por las calles de los Baños, Tinte, Plaza de Carretas y Santa Quiteria. Algunos autores destacan la excelencia de la vía, mejorada en 17616.
Tráfico de bienes y tráfico de personas; este último, sometido a exigencias administrativas: regresar el mismo día y a plena luz, o presentar un fiador que respondiera de la conducta del viajero en la localidad de destino. De ahí la endogamia que pervivió durante siglos en cualquier población, con sus avenencias y sus rencores. ¿Es esa la causa de la España profunda que subsiste, irredenta, en el subconsciente?
IV. El movimiento y la libertad
Fueron los caminos los que convirtieron muchas villas en prósperos centros de comercio y negocio. Y fueron los mares los que convirtieron a España en imperio. En el movimiento y en su libertad prosperan los pueblos; en lo estancado perecen, por una lógica descomposición, consecuencia química inevitable.
Nota de actualización (2026)
Se han precisado dos datos del texto original de 2015. Los primeros caminos carreteros de 1749 son el del puerto de Guadarrama, abierto al tráfico ese año, y el de Reinosa a Santander, subastado en 1749 y concluido en 1753, ambos impulsados por el marqués de la Ensenada bajo Fernando VI. La mejora de 1761 se enmarca en el Real Decreto de Carlos III de 10 de junio de ese año, que ordenó «hacer caminos rectos y sólidos en España» y dio origen a la red radial desde Madrid7. El auto de 1705 se inscribe, además, en una línea normativa que va de la Real Cédula de Carlos II de 13 de diciembre de 1682, que ya declaró compatible la fábrica con la nobleza, a la Real Cédula de Carlos III de 18 de marzo de 1783, que proclamó honrados todos los oficios.
Notas
- Jover Zamora, J. M. (dir.): La época de los primeros Borbones, en Historia de España Menéndez Pidal, t. XXIX, vol. I, Madrid, Espasa-Calpe, 1985, pp. XII-XIII y 181 y ss. ↩
- De Miguel Fernández, E.: Introducción a la gestión (management), Valencia, Universidad Politécnica de Valencia, 2007, p. 36. ↩
- Real Academia de la Historia: Atlas cronológico de la historia de España, Madrid, Ediciones SM, 2008, p. 227. ↩
- Montaigne, M. de: Ensayos completos, Madrid, Cátedra, 2008, p. 920. ↩
- Rueda Hernanz, G.: España 1790-1900. Sociedad y condiciones económicas, Madrid, Istmo, 2006, pp. 94 y ss. Razona este autor que el retraso en la creación de vías de comunicación obedeció a la orografía montañosa y a las diferentes cotas de altitud de los territorios, lo que encarecía, y aún hoy encarece, la construcción de infraestructuras viarias y ferroviarias. Durante el siglo XIX, el esfuerzo se intensificó con el acuerdo de las diputaciones de construir «carreteras vecinales» al amparo del art. 68 de la Ley de Diputaciones Provinciales de 8 de enero de 1845; vid. Martínez Alcubilla, M.: Diccionario de la Administración española, peninsular y ultramarina, t. VI, Madrid, 1868, p. 569. ↩
- Pérez Picazo, M. T.: La economía de la Ilustración, Cuadernos del Seminario «Floridablanca», Murcia, Sucesores de Nogués, 1988, p. 134. ↩
- Silva Suárez, M. (ed.): Técnica e ingeniería en España, t. II, El Siglo de las Luces, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, cap. «Ingeniería y obra pública civil». PDF. ↩
Para seguir leyendo
- Madrazo, S.: El sistema de transportes en España, 1750-1850, Madrid, Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos / Turner, 1984.
- Uriol Salcedo, J. I.: Historia de los caminos de España, t. I, Madrid, Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, 1990.
- Mapas de Tomás López y Bernardo Espinalt en la Biblioteca Digital Hispánica.
Publicado el 23 de mayo de 2015. Revisado y actualizado en octubre de 2026. Imagen: Wikimedia Commons (dominio público).
Cómo citar esta entrada
Lorenzo de Membiela, Juan B.: «A propósito del movimiento (microensayo)», Sucesos Contemporáneos. Disponible en: https://membielaguitian.blogspot.com/2015/05/a-proposito-del-movimiento-1-min.html
Sobre el autor
Juan B. Lorenzo de Membiela
Doctor en Derecho · Universidad de Valencia
Especialista en Derecho administrativo, empleo público y Derecho del trabajo. Investiga la historia naval de la Monarquía hispánica —de la Gran Armada a Trafalgar—. Es autor de Estudios sobre Trafalgar: tempestad, marinos e imperio (Sevilla, 2019) y de una veintena de libros y 169 artículos científicos de Derecho público y del trabajo. Colabora en El Confidencial Digital y El Español. Desde este blog publica microensayos que contrastan los hechos con las fuentes primarias.
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