sábado, 22 de mayo de 2021

Epigramas y la vida breve (microensayo)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos · Literatura y pensamiento

Epigramas y la vida breve

De las inscripciones griegas a Marcial y de Marcial a las redes sociales: el epigrama, arte de decir mucho en poco, vuelve en la era de los mensajes breves, aunque casi siempre sin su ingenio.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela · Doctor en Derecho por la Universidad de Valencia

⌚ 8 min de lectura

Epígrafe latino dedicado a san Nazario en la basílica de San Nazaro in Brolo, Milán
Epígrafe en verso dedicado a san Nazario, basílica de San Nazaro in Brolo (Milán). Fotografía de Giovanni Dall’Orto (2007), de uso libre. Fuente: Wikimedia Commons.

Sinopsis

Idea principalConclusión
OrigenNace en Grecia como inscripción sobre piedra o metal y en Roma se vuelve sátira de la vida diaria.
MarcialEl poeta de Bílbilis fija el modelo moderno: brevedad, expectación y remate agudo.
TradiciónDel Renacimiento al siglo XX lo cultivan autores franceses, ingleses, alemanes y españoles.
HoyLas redes sociales imponen la brevedad, pero no el ingenio: lo procaz se confunde con lo satírico.

Qué es un epigrama

Se entiende por epigrama una composición concisa, en prosa o en verso, que expresa un pensamiento agudo, ingenioso y, a menudo, satírico. Su origen está en Grecia: procede de epígramma, «inscripción», derivado del verbo epigráphein, «escribir sobre» una superficie. Era, en efecto, un texto grabado en piedra, metal u otro material que rotulaba tumbas, monumentos públicos, estatuas, bustos privados o simples objetos. Se cultivó intensamente en Roma y, a lo largo de los siglos, en varias naciones de Europa.

Son composiciones breves, satíricas y siempre ingeniosas. La brillantez de su razonamiento mide su calidad.

La temática es diversa; diría que pintoresca. Si en sus orígenes su contenido fue épico y elegiaco, después acogió toda clase de asuntos, lo que les restó solemnidad, pero los acercó a los avatares cotidianos de las gentes. Gracias a ellos conocemos detalles de la vida diaria de Roma, la intrahistoria de sus ciudadanos y de su sociedad.

Pueden agruparse en varias categorías según su objeto. Con cierta inspiración gastronómica —la clasificación se remonta a la Poética de Julio César Escalígero (1561)— se han distinguido los de mel (miel), elogiosos; los de fel (hiel), procaces y cáusticos; los de acetum (vinagre), de gusto agrio y picante, y los de sal (gracia), inocuos y graciosos, junto a otros múltiples y compuestos (Guillén, 2004).

Son poemas concisos, poesía en miniatura, de dos, cuatro o más versos. Su estructura se divide en dos partes: una primera, que capta la atención del lector, llamada nudo, y una segunda, con un final sorprendente, que se denomina desenlace. Lessing lo explicó en 1771 como el juego entre la expectación y la aclaración.

León de Arroyal, en Los epigramas (1784), cifra su belleza en dos aspectos: un juego de voces que deleita el oído, y la brevedad, novedad, agudeza o elevación del pensamiento, que sorprende gustosamente el ánimo.

El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, en su tercera acepción, lo define como «pensamiento de cualquier género, expresado con brevedad y agudeza»1.

Marco Valerio Marcial, el hispano de Bílbilis

Entre los epigramistas clásicos figuran, en Grecia, Asclepíades de Samos y Calímaco, ambos de los siglos IV-III a. C. En Roma, el más destacado fue Marco Valerio Marcial, natural de Augusta Bílbilis —en el cerro de Bámbola, término municipal de la actual Calatayud (Zaragoza)—, que vivió aproximadamente entre los años 40 y 104 d. C.

Él mismo se definía como nacido de celtas e íberos y ciudadano del Tajo, y presumía de su tieso cabello hispano, en contraste con la estética griega, afectada, de moda en una metrópoli que ya daba claros signos de decadencia2.

Marcial tuvo numerosos predecesores en el género. Él cita como modelos a Catulo, Marso, Pedón y Getúlico3. Podría haber citado también a Varrón de Átax, a Licinio Calvo, a Hortensio o a Cayo Memio —pretor y protector de Lucrecio—, a quienes se atribuían epigramas satíricos o eróticos. En tiempos de Augusto compusieron epigramas grandes poetas como Virgilio y Ovidio y, ya bajo Nerón, se atribuyen también a Lucano.

Pasó unos treinta y cuatro años en la Roma imperial (64-98 d. C.). A su llegada lo acogió el círculo de los Anneos, cordobeses como Séneca y su sobrino Lucano, que cayeron en desgracia tras la conjura de Pisón (65 d. C.); después contó con el aprecio de otros hispanos, como Quintiliano. Llevó una vida bohemia, pero siempre servicial con sus amigos. Muchas de sus composiciones son adulaciones a magnates, pero también descripciones de la vida pública y privada de los romanos, con sus glorias y penalidades, sus intrigas, lujos, excesos, verdades e hipocresías.

Vivió en un piso alto cuyas ventanas daban a los laureles del pórtico Vipsanio, levantado por la familia de Agripa. Poseía una pequeña finca, poco productiva, cerca de Nomento (la actual Mentana), en el Lacio. En sus últimos años en Roma tuvo una casita propia en el Quirinal, antes de regresar a Hispania, donde recordó sus primeros años y donde murió.

Cultivó la amistad de mecenas, potentados y aristócratas romanos, que le proporcionaron no solo un modo de vivir de sus versos, sino una posición social relevante. Los emperadores Tito y Domiciano le concedieron el derecho de los tres hijos y el tribunado semestral (tribunatus semestris), que le confirió rango ecuestre.

Su obra conservada reúne quince libros y unos 1550 epigramas: el Liber spectaculorum, los doce libros de Epigrammata y los Xenia y Apophoreta (numerados como libros XIII y XIV). El Libro de los espectáculos, con una treintena de poemas conservados, celebró la inauguración del anfiteatro Flavio —el Coliseo— por Tito en el año 80.

La dimensión literaria de Marcial reside no solo en su brillantez compositiva, sino en su retrato de la vida romana. Se le ha comparado con Menandro, que llevó a la escena la Atenas de su tiempo.

A modo de ejemplo, cabe citar los siguientes epigramas4:

«¿Me preguntas, Lino, qué me produce mi campo nomentano? Esto es lo que me produce mi campo: que no te veo, Lino».
Marcial, II, 38
«Dicen que Cina escribe versos contra mí. No escribe el poeta cuyos versos nadie lee».
Marcial, III, 9
«¿Buscas dónde conservar el pescado en verano? Consérvalo, Ceciliano, en tus termas».
Marcial, II, 78
«No recitas nada y quieres, Mamerco, pasar por poeta: sé lo que quieras, con tal de que no recites nada».
Marcial, II, 88

A Marcial se debe la forma moderna de este género. Toda su obra se escribió bajo esta fórmula, criticada por los prosistas que se arrogaban la creatividad literaria del momento.

La herencia europea

El género resurge en el Renacimiento y se mantiene desde entonces como recurso de muchos poetas y escritores.

En la literatura francesa lo cultivaron Marot, Ronsard, La Fontaine, Jean-Baptiste Rousseau y Voltaire; muy cerca de él están las máximas y caracteres de La Rochefoucauld y La Bruyère. De La Bruyère puede recordarse este pensamiento:

«La tonta vanidad parece consistir en la inquieta pasión de hacerse valer aun por las más pequeñas cosas».
La Bruyère, Los caracteres

O este de La Rochefoucauld:

«Si se examina la naturaleza de las enfermedades, se encontrará que tienen su origen en las pasiones y angustias del espíritu».
La Rochefoucauld, Máximas

En la literatura inglesa cabe citar a Jonson, Donne, Dryden y Pope (Estébanez, 2016), y más tarde a Oscar Wilde y George Bernard Shaw.

En la alemana, a Ulrich von Hutten (1488-1523) y Euricius Cordus (1486-1535), que escribieron en latín, y a Ambrosius Lobwasser (1515-1585), ya en un incipiente alemán. En el siglo XVII el género se consolida con la escuela poética de Silesia, con Martin Opitz (1597-1639) y, sobre todo, Friedrich von Logau (1604-1655), el gran epigramista barroco. En el XVIII destacan Lessing y Goethe, autor de los Epigramas venecianos (1790). En el siglo XX el epigrama tiene presencia destacada con Günter Grass (1927-2015) y Richard Exner (1929-2008), entre otros (Navarrete, 2020).

En España, durante los siglos XVI y XVII, lo emplearon Cristóbal de Castillejo, Baltasar del Alcázar y Diego Hurtado de Mendoza. Se usaron como formas métricas la redondilla, la copla castellana y la quintilla. Baltasar Gracián, en Agudeza y arte de ingenio (1648), hizo de la agudeza el centro de su teoría literaria. Sirva de ejemplo este terceto:

«Todos viven penando, si se advierte:
este, por no perder lo que ha ganado;
aquel, porque jamás se vio premiado».
Atribuido a Baltasar Gracián

En el siglo XIX lo cultivaron Bretón de los Herreros, Mesonero Romanos, Ruiz Aguilera y Campoamor; en el modernismo, Rubén Darío, González Prada y Díez-Canedo. Poetas de la generación de los cincuenta, como Jaime Gil de Biedma y Ángel González, también lo emplearon. Es conocido el «Epigrama votivo» de Gil de Biedma, recogido en Las personas del verbo (1982): en él, el poeta ofrenda a Cipris, diosa del amor, sus gastadas armas de seductor y la invoca, con humor, como «Afrodita Antibiótica».

El regreso de lo breve

Hoy el epigrama, como composición breve, vuelve con fuerza de la mano de las tecnologías de la comunicación. El microblog, la comunicación corta, se impone: Twitter —hoy X— nació con un límite de 140 caracteres, ampliado a 280 en 2017, y servicios como Tumblr o Plurk se construyen también sobre lo brevísimo: treinta palabras, no muchas más.

Sin duda pueden decirse cosas en tan escaso número de palabras, pero decir mucho en tan poco exige disciplinar el ingenio, una exigencia que imponen estos programas al arrojarnos a un minimalismo comunicativo.

Se busca la esencia en bruto, prescindiendo de otras consideraciones más líricas y bellas. Por desgracia, muchos textos breves carecen de cualquier atributo que se aproxime a lo ingenioso. Otras veces, lo procaz e insolente se confunde con lo satírico.

Lo conciso se ha convertido en arquetipo de lo social y muestra un hombre desnudo, que revela un primitivismo deshumanizador bajo la coartada de lo tecnológico.

Que la brevedad del epigrama de Marco Valerio Marcial, del siglo I d. C., confluya con la del siglo XXI no deja de ser llamativo, y demuestra, una vez más, lo que dice el Eclesiastés:

«Lo que fue, eso será; lo que se hizo, eso se hará: nada hay nuevo bajo el sol».
Eclesiastés 1, 9

Notas

  1. Real Academia Española: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., s. v. «epigrama». Disponible en: dle.rae.es/epigrama.
  2. Marcial, Epigramas, X, 65.
  3. Marcial, Epigramas, I, prefacio.
  4. Marcial, Epigramas, II, 38; III, 9; II, 78, y II, 88. Texto latino en The Latin Library.

Bibliografía

  • Arroyal, León de (1784): Los epigramas, Madrid.
  • Estébanez Calderón, Demetrio (2016): Diccionario de términos literarios, Madrid: Alianza Editorial.
  • Guillén, José (2004): Marco Valerio Marcial, Epigramas, introducción, texto y notas, Zaragoza: Institución Fernando el Católico.

Para seguir leyendo

Publicado en este blog el 22 de mayo de 2021. © Juan B. Lorenzo de Membiela. Imagen: Wikimedia Commons.

domingo, 2 de mayo de 2021

India y el auxilio que debe ofrecerse (artículo)

 

India y el auxilio que debe ofrecerse  (artículo)

por

Juan B Lorenzo de Membiela

⌚ 4 min.


Sorprende la tasa extrema de contagios y la fatídica escasez de oxígeno para ofrecer soporte vital a los enfermos. Nadie hubiera imaginado que este país conocido como la farmacia del mundo, llegara a estos extremos alcanzando cifras diarias de 300.000 contagios y 3000 fallecidos. Las piras funerarias no dejan de arder a las orillas del Ganges, colapsadas por la avalancha de cadáveres.  Muchos expertos contemplan el caso de India como una advertencia de cómo el exceso de confianza puede generar caos.

En la primera ola, el virus infectó a unos 271 millones de personas sobre una población de 1400 millones. Estas cifras indujeron a algunos investigadores a pensar que lo peor de la pandemia había pasado, sobre todo en Delhi y Chennai en donde hubo una alta tasa de contagio. De hecho, una encuesta nacional sobre seroprevalencia realizada en diciembre de 2020 arrojó que la quinta parte de los indios tenían anticuerpos, resultados que han sido cuestionados por la OMS. Los países limítrofes a India también sufren de esta ira pandémica. Los casos comienzan a subir en Nepal a más de 3000 diarios frente a menos de 100 de marzo, idéntica situación se produce en Pakistán y Sri Lanka.

Fuente: Pixabay. Licencia CC0

En febrero la tasa de contagios caía por debajo de 10.000 y los fallecidos se habían reducido a cifras de dos dígitos. Era el resultado de casi un año de confinamiento y medidas higiénicas. En ese mes se publicó una resolución del gobierno indio en donde se declaraba: «Se puede decir con orgullo, India. . . derrotó a Covid-19 bajo el liderazgo capaz, sensato, comprometido y visionario del Primer Ministro Modi. . . El partido elogia inequívocamente a su liderazgo por presentar a India al mundo como una nación orgullosa y victoriosa en la lucha contra Covid […]»[1].

Guiados por ese optimismo el partido Bharatiya Janata del primer ministro Narendra Modi relajó las medidas preventivas. No sirvieron las advertencias de los funcionarios del Ministerio de Sanidad: las personas dejaron de usar mascarilla; el gobierno permitió grandes mítines políticos, de hasta 700.000 personas; eventos deportivos como las ligas de criquet y polo y ceremonias privadas.    Autorizó la celebración de eventos religiosos como el Kumbh Mela, en donde 3,5 mll. de personas sin mascarilla y sin distancia se bañaron, en un solo punto, en el rio sagrado Ganges cumpliendo un rito religioso.

La complacencia inundó a la población cansada de las restricciones de la primera ola y a un gobierno que no previó acontecimientos ante un patógeno que es todavía desconocido en muchos aspectos.

Una velocidad de propagación vertiginosa parece ser consecuencia de la variante india.  Y esas cifras son solo indiciarias. Numerosos casos sospechosos no se diagnostican como COVID y muchas muertes se atribuyen a circunstancias subyacentes y no propiamente causadas por el patógeno. 

Lo más pavoroso es que la gente muere en las puertas de los hospitales sin poder ser atendidos ahogándose por falta de oxígeno. La deshumanización que ocasiona el colapso hospitalario priva de toda dignidad a la persona asimilándolo a cualquier animal.

Lo paradójico del caso es que India es un gran productor de oxígeno. Elabora 7000 tn/día. La demanda de oxigeno antes de la pandemia alcanzaba las 700 tn./día. Durante la primera ola se elevó a 2800 tn./dia y hoy superan las 5000 tn./día.

La escasez se produce porque las empresas que lo fabrican se encuentran al este del país, muy alejadas de las ciudades que lo demandan. Los familiares de los enfermos se lanzan al mercado negro para comprar un cilindro de oxígeno porque saben que esto es la diferencia entre vivir o morir. Ante ese imperativo pocas cosas hay que puedan contener a un hombre abocado al abismo.

Fuente: Pixabay. Licencia CC0

La situación ha llegado a tal extremo que las autoridades de Nueva Deli y Haryana envían escoltas policiales para proteger la llegada de los camiones a los hospitales. No han faltado acusaciones de apropiarse de cargamentos ajenos.

Saket Tiku, presidente de la Asociación de Fabricantes de Gases Industriales de India, declaró que poseen excedente de oxígeno, pero la logística, especialmente el transporte mediante   camiones, las largas distancias y una gestión burocrática que entorpece la rapidez de las decisiones han provocado esta funesta situación.

El gobierno indio ha dispuesto el transporte de oxígeno por ferrocarril y por vía aérea para acelerar los envíos, pero la ayuda internacional es precisa para proveer vacunas y varios medicamentos base para el tratamiento de la covid-19, entre ellos, los   retrovirales.

El auxilio reclamado por las autoridades indias ha sido atendido por la Unión Europea, especialmente por Alemania, Francia e Irlanda; EE. UU. y Reino Unido que han enviado concentradores de oxígeno, ventiladores y materias primas para la producción de vacunas.

Se critica no haber preparado al país para una segunda ola catastrófica. No se comprende que en vez de almacenar 1700 mll. de vacunas para inmunizar a la población se optará por exportar la producción suministrándola a más de 74 países.

En India se han detectado las variantes de Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. Y una propia, llamada B.1.617, con tres mutaciones:  E484Q,  L452R y P681R , con tres variantes:  B.1.617.1, B.1.617.2 y B.1.617.3 . Fue descubierta en el mes de octubre de 2020. La OMS la ha declarado «variante de interés» pero no «variante de preocupación» , por ahora[2].

La variante B.1.617 ha sido detectada en 9 países europeos, según la agencia Euronews, en noticia publicada el 28 de abril: Bélgica, Irlanda, Reino Unido, Suiza, Alemania, Países Bajos y la isla caribeña francesa de Guadalupe, también en España. Solamente Reino Unido posee unas cifras de contagios más elevada ,522 casos y en el resto de los países europeos 10 casos cada uno aproximadamente[3]. 

Aunque debe aclararse que la mayor detección se debe al uso de mayores recursos tecnológicos. En este supuesto, la inexistencia de casos no significa otra cosa que falta de medios para secuenciar genomas víricos, tecnología que en la actualidad es prioritaria para luchar contra el virus y sus variantes.

Fuente: Pixabay. Licencia CC0





Lo que ocurre en India nos muestra hasta qué punto una percepción errónea del riesgo vírico relativiza la importancia y la destrucción de un patógeno que aun hoy sigue desconcertando.

La OMS ha declarado que lo ocurrido en India puede pasar en Europa si existe una relajación de las medidas preventivas sin una planificación adecuada.

Y un reto internacional consecuencia de esta situación dantesca, la ayuda que el mundo debe dispensar a la India porque en un planeta globalizado las distancias no constituyen barreras que ofrezcan protección.

 



[1] FT de 26 de abril de 2021.

[2] Website: https://www.news18.com/news/india/indian-strain-of-coronavirus-found-in-17-countries-says-who-3687131.html[Consulta: abril de 2021].

 

[3] Website: https://cov-lineages.org/lineages/lineage_B.1.617.html [Consulta: abril de 2021]

viernes, 23 de abril de 2021

Dia del libro 23 de abril de 2021


 

Una de las consecuencias de la pandemia  ha sido el confinamiento con  soledades  y silencios. En estas circunstancias tan especiales también hemos encontrado a nuestros libros que  nos han ofrecido compañía, intimidad y aventura.

Hemos redescubierto el valor de los libros  y su hechizo, embaucando corazones en un  sillón acariciado  por una tenue luz que nos sumerge en mil aventuras.

JLMembiela



jueves, 22 de abril de 2021

Humanismo e inteligencia artificial (microensayo)

Sucesos contemporáneos · Pensamiento y tecnología

Humanismo e inteligencia artificial

Del memento mori al memento vivere: el humanismo renacentista puso al hombre en el centro del mundo. El poshumanismo pretende superarlo con la tecnología. ¿Puede la inteligencia artificial servir, en cambio, al humanismo?

Por Juan B. Lorenzo de Membiela · Doctor en Derecho por la Universitat de València · Lectura: 5 min.

Humanismo e inteligencia artificial
Humanismo e inteligencia artificial. Fuente: Wikimedia Commons.

Resumen

El humanismo renacentista afirmó la dignidad y la individualidad del hombre, y su legado pervive como defensa frente a todo lo que lo oprime. El poshumanismo propone superar los límites biológicos mediante la inteligencia artificial y la biotecnología, con riesgos para los derechos, la autonomía y la responsabilidad. Frente a ello, se defiende una tecnología puesta al servicio de los derechos humanos, que puede incluso promover el humanismo.

Palabras clave: humanismo, poshumanismo, inteligencia artificial, dignidad, derechos humanos.

Abstract: Renaissance humanism affirmed human dignity and individuality, and its legacy survives as a defence against everything that oppresses the human being. Posthumanism seeks to overcome biological limits through artificial intelligence and biotechnology, with risks for rights, autonomy and accountability. In response, this essay argues for technology placed at the service of human rights, which may even promote humanism.

Keywords: humanism, posthumanism, artificial intelligence, dignity, human rights.

Sinopsis

Idea principalConclusión
HumanismoEl Renacimiento reconoce al hombre como individuo y sitúa su dignidad en el centro.
PervivenciaEl humanismo no se agota en una época: es una lucha constante contra lo que oprime al hombre.
PoshumanismoPretende superar los límites biológicos del hombre mediante la tecnología.
RiesgosCrisis de los derechos, sustitución de la autonomía personal y dilución de la responsabilidad.
PropuestaUna postura ecléctica: una tecnología al servicio de los derechos humanos.

El humanismo renacentista

El Renacimiento y el humanismo declaran al hombre singularidad universal. Frente al tenebrismo medieval surge este movimiento, que rompe con los cánones de la época: del memento mori («recuerda que has de morir») se evoluciona al memento vivere («recuerda que has de vivir»).

En la Edad Media, razona Jacob Burckhardt1, el hombre se define por su pertenencia a una etnia, a un pueblo o a una familia, pero es en el Renacimiento cuando se reconoce su individualidad, su independencia como ser. Esta idea eclosiona en distintas disciplinas, a las que el hombre aporta lo más sublime de sí, su creatividad: sus contribuciones a un mundo oscuro y necesitado de ser descubierto.

El humanista es un hombre vitalista, para sí y para los demás. Rechaza los instintos y adopta un senequismo ante la vida y sus arcanos. Cultivado en los textos grecorromanos, cuida la estética, la individualidad, la dignidad y la entereza del ánimo, y promueve la cortesía como rasgo propio.

La proporción y la armonía se plasman en las artes mediante el número áureo, el equilibrio matemático de la proporción, que representa lo admirable del ser humano.

Son tiempos de ritmos y formas puras. Se recuperan las obras de la Antigüedad, tanto la magnificencia de su arquitectura como los textos clásicos, en especial los de Cicerón, muy musicales.

Reparemos en estos dos aspectos: formas puras y armonías musicales. Son una invitación a seguir la cadencia ideal del orden natural de las cosas, que proyecta una elegancia siempre aristocrática, sencilla y amable. Un ejemplo: Copérnico, científico humanista, rompe en su obra Sobre las revoluciones de las esferas celestes (1543)2 las inercias de Ptolomeo. Propone una explicación más elegante del movimiento de los astros, porque la elegancia es, a menudo, un indicio fiable de la utilidad y la eficacia de un modelo.

Pero el humanismo no se agota en un periodo concreto de la historia. Peter Burke3 lo considera una dinámica expansiva de amplio contexto. Hoy subsiste porque es una lucha constante contra todo lo que oprima al hombre en su dimensión anímica y física; es un pensamiento que nace del orgullo de ser lo mejor.

El desafío poshumanista

Concurren en la actualidad enfoques de pensamiento que fracturan la propia concepción de persona, cincelada a lo largo de los siglos.

Lo nocivo de todo ello es que sustraen el concepto mismo de dignidad y su formulación filosófica, plasmada en el aforismo kantiano de la Fundamentación de la metafísica de las costumbres4 —el hombre es un fin en sí mismo—, que subraya su preeminencia en el mundo.

El poshumanismo es un paradigma tecnocientífico sobre la idea de hombre que pretende superar el humanismo renacentista mediante la convivencia con la tecnología. Persigue rebasar los límites de la naturaleza y llevarlos más allá de la realidad biológica.

Se prescinde de lo contingente físico (enfermedad, alimentación, reproducción y muerte), de lo contingente anímico (emociones, voluntad y conciencia) y de lo contingente social: cualquier rasgo biológico se suprime y se sustituye por la inteligencia artificial y la biotecnología.

Los derechos y libertades entrarían en crisis porque, según este planteamiento, tanto la tecnobiología como la neurociencia demuestran que las decisiones humanas obedecen a causas genéticas y ambientales5.

La autonomía de la persona se sustituye por la autonomía de los sistemas, y las decisiones políticas las adoptarían gabinetes tecnocráticos a partir de redes neuronales, minería de datos, macrodatos (big data) e internet de las cosas (IoT). Ello impediría imputar responsabilidad alguna a la corporación y permitiría eludir el debate democrático.

El poshumanismo propugna, además, la desaparición de la delincuencia mediante la programación de la conducta humana, con lo que desaparecerían el libre albedrío y la responsabilidad individual. El hombre se convertiría en un autómata que ejecuta un programa insertado.

De esta breve exposición de los postulados poshumanistas cabe decir que resulta, como poco, inquietante. Si en el Renacimiento surgió un humanismo vibrante que mostraba la grandeza del hombre a través de sus creaciones, el poshumanismo trata de amparar a un hombre imperfecto en la suntuosidad de la tecnología.

Una tecnología al servicio del hombre

Lo más apropiado sería una postura ecléctica: una tecnología dirigida a hacer efectivos los derechos humanos en toda su amplitud e intensidad, en una sociedad cada vez más escéptica respecto de los valores que han hecho del hombre un ser libre y creativo.

La periodista Sarah O’Connor, en su columna publicada el 13 de abril de 2021 en el Financial Times6, explica cómo la inteligencia artificial enseña a los empleados de los centros de llamadas a ser más humanos.

La empresa Cogito ofrece empatía a escala empresarial: emplea la inteligencia artificial para entrenar a los operadores y lograr una mayor sintonía con sus interlocutores. El programa analiza las palabras y el tono del cliente y avisa al operador para que comprenda su estado de ánimo y adecúe el tono de voz y el mensaje.

Es un ejemplo de cómo la tecnología puede fomentar la humanidad entre los propios humanos; de cómo puede promover el humanismo.

Notas

  1. Burckhardt, J. (1860): Die Kultur der Renaissance in Italien, Basilea. Trad. esp.: La cultura del Renacimiento en Italia, Madrid: Akal, 1992. ↩
  2. Copérnico, N. (1543): De revolutionibus orbium coelestium, Núremberg: Johannes Petreius. ↩
  3. Burke, P. (1998): The European Renaissance: Centres and Peripheries, Oxford: Blackwell. Trad. esp.: El Renacimiento europeo. Centros y periferias, Barcelona: Crítica, 2000. ↩
  4. Kant, I. (1785): Grundlegung zur Metaphysik der Sitten, Riga. Trad. esp.: Fundamentación de la metafísica de las costumbres. ↩
  5. Pérez Luño, A. E. (2021): «El posthumanismo no es un humanismo», Doxa. Cuadernos de Filosofía del Derecho, n.º 44, pp. 291-312. ↩
  6. O’Connor, S. (2021): columna en el Financial Times, 13 de abril de 2021. ↩

Para seguir leyendo

  • Pérez Luño, A. E. (2021): «El posthumanismo no es un humanismo», edición digital: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Burckhardt, J.: La cultura del Renacimiento en Italia, Madrid: Akal.
  • Burke, P.: El Renacimiento europeo. Centros y periferias, Barcelona: Crítica.

Publicado originalmente el 22 de abril de 2021; revisado y actualizado en octubre de 2026. Imagen: Wikimedia Commons.

miércoles, 14 de abril de 2021

La Gesta de las expediciones (relato)

La Gesta de las expediciones (relato)

⌚ 3 min.

Juan B. Lorenzo de Membiela

Publicado por  El Español

Fuente: Wikicommons

Todas las exploraciones descritas en este s. XVI participaron de un idéntico elemento de aventura mecido en las manos de un azar caprichoso. Esta característica siempre acompañó a España en su periplo descubridor de mundos. Derrotas difíciles por mares incógnitos porque solamente quienes se arriesgan a perderlo todo pueden llegar o a tocar los límites de lo desconocido o a perderse en la oscuridad del olvido.

Según los datos de Chaunu en «Seville et l `Atlantique», de los 10438 buques que salieron de España entre 1500 a 1650 solo regresaron 7323, un 70%. Junto a los naufragios e imprevistas calamidades se unía el tiempo de las travesías, más incierto contra más intrépida era la exploración.

A título expositivo, desde 1526 y hasta 1925, se contabilizaron en el Estrecho 205 naufragios de barcos de toda clase y nacionalidad. Durante los siglos XV y XVI únicamente zozobraron barcos españoles y algunos piratas holandeses (Holanda se emancipó de España en 1581 y alcanzó la independencia en 16481).

Quiero señalar con ello un rasgo de estos españoles, fruto de su espíritu audaz y de un carácter sobrio y austero - a la usanza española- que asumían todo género de peligros poniéndose en manos de la Providencia y en la voluntad de lo más Alto. Sí, eran incursiones comprometidas y sacrificadas, en donde algunos hombres, como refirió Kierkegaard, hallan un sentido a la vida. O, tal vez, encontrasen un sentido más universal que traspasaba la simple individualidad porque llevaban tras de si una civilización construida sobre el sentido humano y trascendente de la existencia.

Los viajes por los mares australes suponían – aun hoy suponen- asumir lances temerarios, peligros innombrables. Los vendavales y las borrascas, de lluvia o nieve, azotaban a las embarcaciones condenándolas a un naufragio o a una desaparición en lo profundo de las distancias.

Entre los paralelos 40 °S. y 50° S. del hemisferio austral, los vientos tienden a acelerarse sobre aguas que esconden fuertes corrientes castigando a la nave con abruptas singladuras. El aire frio y la falta de accidentes geográficos crean monstruos climáticos y olas de más de diez metros que son conocidos como los 40 rugientes. Buena cuenta de ello dieron muchas embarcaciones y tripulaciones españolas perdidas para siempre.

Entre los 50 ° S. y 60 ° S. se encuentran los 50 aulladores que convierten las rutas marítimas en corredores de la muerte. Magallanes fue el primero en escuchar estos vientos y sentir su fiero oleaje. Alcanzan los 150 km. y las olas llegan a los 30 metros.

Existen más allá de los 60 ° S. los llamados 60 bramadores, pero es un territorio prohibido para mortales en donde se fraguan las borrascas más obscuras. De todos estos puntos geográficos viene la frase conocida entre navegantes […] debajo de los 40 grados sur no hay ley; debajo de los 50 grados sur no hay Dios […] .


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1. Vid. Lorenzo de Membiela, Juan B. (2020): Estudios sobre Trafalgar: Tempestad, Marinos e Imperio.

Naves y mares ( exposicion pictórica)

 


domingo, 4 de abril de 2021

PASCUA DE RESURRECCIÓN 2021 (video)

 

PASCUA DE RESURRECCIÓN 2021 (video)



El Domingo de Resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los católicos, con la Resurrección de Jesús  adquiere sentido toda nuestra religión.










Fuente: Pixabay. Licencia CC0

Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del Cielo. En la Misa dominical recordamos de una manera especial esta gran alegría. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

La Resurrección de Jesús es un hecho histórico, cuyas pruebas entre otras, son el sepulcro vacío y las numerosas apariciones de Jesucristo a sus apóstoles.

Cuando celebramos la Resurrección de Cristo, estamos celebrando también nuestra propia liberación. Celebramos la derrota del pecado y de la muerte.

En la resurrección encontramos la clave de la esperanza cristiana: si Jesús está vivo y está junto a nosotros, ¿qué podemos temer?, ¿qué nos puede preocupar?

Cualquier sufrimiento adquiere sentido con la Resurrección, pues podemos estar seguros de que, después de una corta vida en la tierra, si hemos sido fieles, llegaremos a una vida nueva y eterna, en la que gozaremos de Dios para siempre.


San Pablo nos dice: “Si Cristo no hubiera resucitado, vana seria nuestra fe” (I Corintios 15,14)

Fuente: Catholic.net
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sábado, 3 de abril de 2021

La profundidad de la Semana Santa (fotografia)

 

                                                                                                                                              Crédito: JKLM,

La profundidad de la Semana Santa.

Catedral de Albacete.

Semana Santa 2021

II Año Pandémico

miércoles, 31 de marzo de 2021

VISITA VIRTUAL AL MUSEO NAVAL DE MADRID (enlace web)

                                      VISITA VIRTUAL AL MUSEO NAVAL DE MADRID


                                                                                ENLACE 360º

Fuente: Wikimedia commons


martes, 23 de marzo de 2021

Hombres, marinos e imprevisión en Palma de Mallorca (reflexión)

 


Hombres, marinos e imprevisión en Palma de Mallorca (reflexión)

 

Juan B. Lorenzo de Membiela

El 22 de marzo de 2021 el Ayuntamiento de Palma suprime del callejero los nombres de Federico Gravina, de Cosme Churruca y de Pascual Cervera. Marinos todos, y todos del s. XIX, héroes por defender nuestra nación, nuestra patria y suelo, nuestra tierra y sus gentes en su diversidad y en sus variadas sensibilidades.

No se trata de personajes embozados en la niebla de los siglos, hieráticas personificaciones ajenas a la actualidad y a una civilización que hoy  muestra  estertores de decadencia. Sino hombres cuyos sacrificios, audacias y valentías quedaron escritos, invitándonos a conocerlos para, como dijo Scheler, amarlos para hacernos parecidos a ellos en nuestro ser mismo.

Hay mucha generosidad en estos marinos porque sus hechos nos hablan de su grandeza de espíritu hacia todos nosotros.

Por la batalla de Trafalgar murieron tanto el teniente general Gravina como el brigadier Churruca. Fueron más allá del cumplimiento del deber, más allá de la responsabilidad exigible. Ambos intuían el triste final de una batalla perdida de antemano. Pero aun en esos instantes aportaron más, aportaron su propia vida para intentar alcanzar lo que era inaccesible. No por ellos, sino por las circunstancias de unos tiempos que no fueron propicios para una España con un Napoleón como dueño de Europa.

En el silencio de los mares pueden escucharse aún hoy sus voces; unas veces, clamando contra las adversidades que acongojan al hombre de todo tiempo; otras, en la cadencia de los momentos difíciles de cada persona: siempre la vida del héroe enjuga los momentos tristes haciéndonos más resilientes.

Fuente: Pixabay. Licencia CC0

Han suprimido del callejero a unos hombres que honraban a la ciudad de Palma. Sus cualidades personales no pueden ser comprometidas por juicios sesgados porque son rasgos inmarcesibles. Brillan por su pureza propia sin necesidad de ajenos apoyos.

Si, el Ayuntamiento de Palma ha borrado de sus calles a estos hombres, ahora explican que se trata del nombre de botadura de embarcaciones construidas en el s. XX. Yo creo que presenciamos una imprevisión si a la literalidad de los nombres de las calles nos referimos. Y creo, además, que presenciamos una actuación caprichosa, arbitraria, que no está amparada por la Constitución aún la concurrencia del principio de autonomía municipal del art. 140 CE...

Porque ¿cómo puede herirse   el corazón de los hombres borrando lo que les ha seducido durante cientos de años?

miércoles, 17 de marzo de 2021

Aprendizaje profundo y computación cuántica ( inteligencia artificial)

 

Aprendizaje profundo y computación cuántica ( inteligencia artificial)



Junto a la Computación en la nube (Cloud Computing) y la GPU (procesamiento de gráficos) la tecnología apostó por redes neuronales muy extensas, integrada por algoritmos capaces de desarrollar criterios propios y tomar decisiones empleando un vector probabilístico.

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Esta tecnología se denomina Aprendizaje Profundo (Deep Learning). Es la que gestiona el Big Data actualmente por su capacidad de procesamiento. Como ejemplo de su importancia señalar la aplicación práctica Google Flu Trends que aplicando un modelo matemático a las búsquedas sobre gripe en el navegador coincidió con los datos dados posteriormente por las autoridades sanitarias(1).

El Aprendizaje profundo o Cognitivo, como dice Yoshua Bengio, uno de los padres de esta tecnología, es una manera de abordar la  […]  

Fuente: El Español

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sábado, 6 de marzo de 2021

Inteligencia artificial jurídica y datos operables (estudio)

 

Inteligencia artificial jurídica y datos operables

por

Juan B. Lorenzo de Membiela

Doctor por la Universidad de Valencia.


I.Watson

Watson es una máquina que emplea 2.800 núcleos y 15 terabytes de RAM.  Opera a 80 teraflops por segundo (80 billones de operaciones por segundo) gestionado por un programa informático diseñado con la tecnología DeepQA (Aprendizaje Profundo). Es un sistema de computación cognitiva, que procesa 100 algoritmos distintos para analizar una pregunta desde distintos ángulos originando cientos de soluciones que se discriminan por probabilidad de decisión más correcta (Rainer,2019). Gestiona información simbólica y conceptual además de datos cuantitativos siendo idóneo para afrontar problemas complejos. Se complementa con análisis estadístico y procesa­miento de lenguaje natural.

Es usado en Derecho mediante la plataforma LegalMation AI que usa el programa de comprensión del lenguaje natural de IBM Watson. Genera alegatos, solicitudes de prueba, respuestas a preguntas de interrogatorio y documentos relacionados que se adaptan a las acusaciones y defensas.  Incorpora análisis de jurisprudencia, así como la redacción de escritos respetando el estilo propio del abogado y la estrategia del proceso.

Dos propósitos pretenden alcanzarse con esta tecnología:

La primera es analizar cómo una sociedad de redes puede desarrollar un lenguaje para comunicarse entre ellas y aprender habilidades recíprocamente, apuntan Guttenberg y Witkowski del Instituto de Ciencias de Tokio.

La segunda, procurar consciencia a estas redes entendiendo como tal la facultad de construir modelos del mundo y de nosotros mismos. Sin duda, el país que desarrolle estos dispositivos implementará su propia concepción de conciencia¸ aplicando sus ideas sobre el sustrato de toda ética: lo que es el bien y lo que es el mal y, con ello, los límites de toda acción para procurar lo uno y evitar lo otro.

Fuente: Fuente: Pixabay. Licencia CC0
II. Datos.

La liberalización de datos no personales supondrá un impacto económico en el espacio europeo que alcanzará los 739.000 millones € en 2020. La libre circulación de datos en la Unión va a desempeñar un papel importante para alcanzar un crecimiento y una innovación basados en datos.

A fin de articular la llamada quinta libertad del mercado único de la UE junto a la libertad de bienes, servicios, personas y capital se ha dictado el Reglamento (UE) 2018/1807 y del Consejo de 14 de noviembre de 2018 relativo a un marco para la libre circulación de datos no personales en la Unión Europea, en vigor desde  el 18 de diciembre de 2018 y  aplicación a los seis meses desde  su publicación en el Diario Oficial de la UE, es decir desde el 28 de mayo de 2019, dice su art 9.

No afecta al corpus legislativo de la UE relativo a la protección de datos personales y el respeto a la vida privada y a la protección de los datos personales en las comunicaciones electrónicas y, en particular, la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE de 2000, art. 16.1º del Tratado de Funcionamiento de la UE y el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, que motivó la publicación  en España de la Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de Derechos Digitales .

La iniciativa legislativa se encuadra en la Estrategia para el Mercado Único Digital de la Comisión Europea de mayo de 2015 y persigue establecer medidas destinadas a eliminar obstáculos, técnicos y jurídicos, a la libre circulación de datos no personales, como, los generados por el Internet de las Cosas (IoT) o para la ejecución de algoritmos de inteligencia artificial entre Estados de la UE, la computación iCloud y el aprendizaje automático. Prohíbe a los mismos adoptar restricciones o requisitos de localización de datos en su normativa, salvo cuando así se justifique por razones de seguridad pública.

El Reglamento permite a las empresas procesar sus datos en cualquier país de la UE. Se impone la fecha de 30 de mayo de 2021, para que los Estados deroguen los requisitos de localización existentes en leyes, reglamentos o disposiciones administrativas o que se derive de prácticas administrativas de carácter ge
neral no justificadas por razones de seguridad pública.

Para las Orientaciones dictadas por la Comisión sobre el Reglamento 2018/1807 dictadas en mayo 2019, son datos personales toda información sobre una persona física identificada o identificable.

Se considera persona física identificable aquella cuya identidad pueda determinarse, directa o indirectamente, mediante identificadores, sean:   nombre, número de identificación, localización o elementos propios de la identidad física, fisiológica, genética, psíquica, económica, cultural o social de dicha persona física.

Queda incluido como datos personales aquellos seudonimizados, es decir, aquellos que pueden ser atribuidos a una persona mediante el uso de información adicional.

Son datos no personales aquellos obtenidos por razón del origen, incluyendo los que no se relacionan con persona física identificada o identificable, como los datos sobre las condiciones climáticas generados por sensores instalados en aerogeneradores o los datos sobre las necesidades de mantenimiento de las máquinas industriales.

También aquellos que inicialmente fueron datos personales, pero se convirtieron en anónimos. La anonimización es diferente a la seudonimización, ya que los datos anonimizados no pueden atribuirse a una persona específica, ni siquiera mediante el uso de datos adicionales. Por esta cualidad son considerados como datos no personales.

Sobre esta distinción cabe apreciar dos legislaciones diferentes en atención a la naturaleza de los datos.

Una, la de protección de datos personales que en España eta regulada por la Ley Orgánica 3/2018 que introduce en el ordenamiento español el Reglamento (UE) 2016/679.

Otra, la de datos no personales regulados por el Reglamento (UE) 2018/1807 y del Consejo de 14 de noviembre de 2018.

No olvidemos que los datos constituyen el germen primario sobre el cual se erige la inteligencia artificial y el trabajo de sus algoritmos. Su disponibilidad es esencial.

 

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