Sucesos contemporáneos · Serie microensayos
Innovaciones enfrentadas: la covid-19 frente al ser humano
El virus innova mutando; el hombre, creando. Qué dicen los grandes estudiosos de la creatividad y por qué España, la de Balmis y la vacuna de la viruela, debe volver a innovar.
Por Juan B. Lorenzo de Membiela
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Imagen ilustrativa. Pixabay, licencia CC0.
Sinopsis
| Idea principal | Conclusión |
|---|
| Es la hora de innovar | La crisis sanitaria reclama la inventiva de los españoles. |
| El ejemplo italiano | En Italia se usan impresoras 3D para fabricar desde mascarillas hasta válvulas de respiradores. |
| El virus también innova | Sus mutaciones buscan asegurar su supervivencia en entornos hostiles. |
| Dos actitudes ante la crisis | Recortar para no endeudarse o crear alternativas nuevas. |
| Qué es la creatividad | Pensar más allá de las ideas admitidas combinando conocimientos ya adquiridos. |
| Las grandes definiciones | Barron, De Bono, MacKinnon, Mednick, Parnes, Amabile y Gardner. |
| Creatividad e innovación | Crear es desarrollar ideas nuevas; innovar es aplicarlas. |
| Incubación e iluminación | La solución surge cuando la mente se ocupa de otros asuntos. |
| La edad creativa | Según Simonton, aparece hacia los 20 años y culmina hacia los 40. |
| La lección de Balmis | Carlos IV llevó la vacuna de la viruela a todo el Imperio entre 1803 y 1806. |
Cronología, 1803-2020
1803Real Expedición Filantrópica de la Vacuna
Balmis y Salvany parten de La Coruña
1806Fin de la expedición
La vacuna llega a todo el Imperio
1955Barron
Primeros estudios sobre la creatividad
1983Amabile
Modelo componencial de la creatividad
2020Pandemia de covid-19
Impresoras 3D contra la escasez sanitaria
I. Es la hora de innovar
Es la hora de innovar. A los muchos españoles que tienen esta cualidad las circunstancias reclaman sus invenciones.
En Italia, según una destacada publicación en la red, se utilizan impresoras 3D para confeccionar desde máscaras, hasta válvulas de código abierto para respiradores.
Los promotores se pusieron en contacto con el diario Giornale di Brescia, cuya editora, Nunzia Vallini, se comunicó inmediatamente con el físico Massimo Temporelli, un referente maker en Italia fundador de FabLab, que había colaborado con ellos en temas de tecnología.
II. El virus también innova
No debe olvidarse que el coronavirus también innova: las mutaciones que opera en su ARN tienen como fin optimizar su propia pervivencia frente a entornos hostiles.
La lucha se desplaza al terreno de la innovación. El hombre innova a través de la medicina pero también en otros muchos campos porque a diferencia del microbio el ser humano es más complejo. Esa complejidad encierra también un lastre: una respuesta más lenta en su capacidad táctica de defensa.
La creatividad es un talento: quienes lo poseen pueden o no crear, pero los que carecen de él aplican formalidad y rigidez para paliar su falta. Esta premisa sintetiza las dos actitudes que cabe adoptar ante la crisis: la conservadora, de suprimir partidas presupuestarias para evitar endeudamiento y la creativa, de buscar otras alternativas a las existentes que generen soluciones antes inauditas.
III. Qué es la creatividad
Etimológicamente creatividad procede del latín creatio, entendiéndola como la capacidad de pensar más allá de las ideas admitidas, combinando, de forma original y nueva, conocimientos ya adquiridos (Kraft, 2005: 42)1. A ella se debe nuestra evolución como especie y el grado de desarrollo científico y económico social.
Concurren varias definiciones y de todas ellas cabe percibir una característica, una nota, que modela su significado, su contenido, su operatividad. Es útil porque de ellas extraemos premisas para promover creatividad en la empresa y en todas las organizaciones en general.
Para Barron (1955) y Edward de Bono (1974)2: «es una aptitud mental y una técnica del pensamiento». Para MacKinnon (1960): «La creatividad responde a la capacidad de actualización de las potencialidades creadoras del individuo a través de patrones únicos y originales».
Para Mednick (1964): «El pensamiento creativo consiste en la formación de nuevas combinaciones de elementos asociativos. Cuanto más remotas son dichas combinaciones más creativo es el proceso o la solución»3.
Parnes (1962) declara que: «es la capacidad para encontrar relaciones entre ideas antes no relacionadas, y que se manifiestan en forma de nuevos esquemas, experiencias o productos nuevos». Amabile (1983) supedita la creatividad a tres premisas4:
- Destrezas en la disciplina en donde se interviene.
- b) Destrezas para la creatividad.
- c) Motivación en la tarea que se asume, tenacidad y capacidad para reducir las presiones extrínsecas que impiden el hecho creativo.
Howard Gardner explicita que la creatividad surge de la interacción de tres nodos5:
- El individuo con su propio perfil de capacidades y valores.
- b) Los ámbitos para estudiar y dominar algo que existen en una cultura.
- c) Los juicios emitidos por el campo que se considera competente en una cultura. En la medida en que el campo acepte las innovaciones, una persona o su obra puede ser considerada creativa; pero si las innovaciones se rechazan, malinterpretan o juzgan poco novedosas, resulta inútil seguir sosteniendo que un producto sea creativo.
La creatividad, para Gardner, no debe ceñirse solamente al cerebro, a la mente o a la personalidad de un individuo (2001:8)6. Para Kraft, participan otros factores concluyentes7:
- Curiosidad.
- b) Capacidad de asombro.
- c) Ilusión.
- d) Voluntad de derribar barreras mentales.
- e) Confianza en las propias capacidades (2005, 11:43).
También es básico y aún por ello no citado, no temer al fracaso y al ridículo. Muchos científicos han publicado junto a obras excelentes otras de calidad ínfima.
Bonnardel, Lubart y Marmèche, de la Universidad de Provenza (Aix-Marsella), detectaron la capacidad de crear analogías entre los objetos vistos por creativos y los proyectados después.
También se ponderó la forma en que son tomadas en cuenta las restricciones. Se vislumbra una combinación entre la capacidad para crear analogías sopesando las limitaciones del proyecto: no basta crear algo, sino que ese algo sirva a un propósito (2006, 18:47-8)89.
IV. El proceso creativo
Para Koontz, Weihrich y Cannice, crear es la habilidad y el poder de desarrollar nuevas ideas. La innovación supone emplear y usar esas ideas. Esta distinción es forzosa a efectos de precisión terminológica.
En el proceso creativo interactúan cuatro factores (2012: 164-5)10:
- 1. - Escaneo inconsciente: se encuentra más allá del estado consciente y requiere la absorción del problema.
- 2. -Intuición: Conecta al consciente con el inconsciente, suelen formularse estrategias que aparentemente sean contradictorias.
- 3. -Percepción: Suele ser el resultado de un laborioso trabajo, pero otras veces no. La percepción puede aparecer cuando el pensamiento no está directamente enfocado en el problema que nos ocupa.
- 4. -Formulación lógica: Consiste en la experimentación de la percepción mediante la lógica o el experimento.
La neurología está interesada por esta cuestión dada la importancia de la innovación tecnológica y de procesos en una economía globalizada y competitiva.
Cuando una mano de obra barata en un lugar del mundo compromete la solvencia de la empresa en otro continente la única solución para subsistir es innovar tecnología de cualquier tipo que procure eficiencia y compense los costes de producción, humanos e institucionales.
V. Incubación e iluminación
¿Cuándo surge la solución creativa? La idea original nace cuando se tratan otros problemas triviales ajenos al principal.
Se explica porque, aunque la atención se haya derivado a otro foco, el cerebro permanece procesando conexiones asociativas entre ideas y planteamientos almacenados. Esta fase recibe el nombre de «incubación».
Cuando encuentra una solución idónea surge lo que se llama «iluminación».
El denominado «pensamiento lateral» construido por Edward de Bono conecta con esta forma de visualizar el problema, en tanto se emplea la perspectiva del distanciamiento del centro principal del problema a resolver.
En este caso, distanciamiento y contemplación del problema desde ángulos asimétricos del núcleo principal generan perspectivas novedosas a las creadas en el momento de asumir el problema.
La creatividad suele aparecer a partir de los 20 años, alcanzando su apogeo sobre los 40 años, según Dean Simonton, psicólogo en la Universidad de California. Pero estas cifras no son uniformes para todas las disciplinas: mientras que en matemáticas el punto culminante se sitúa en los 30 años, en historia y filosofía se alcanza a los 50 años.
VI. España y la innovación
Sobre estos estudios hay una conclusión: hay que y se debe innovar. Y España deberá hacer un esfuerzo para estar a la altura de los grandes innovadores que ha dado a la historia en el ámbito literario, geográfico, naturalista, médico, pictórico, militar, arquitectónico… a lo largo de muchos siglos.
Recordemos que Carlos IV llevó la vacuna de la viruela a todos los rincones del Imperio en lo que fue llamada «Real Expedición Filantrópica de la Vacuna». Tuvo una duración de tres años, desde 1803 hasta 1806, a cargo de los doctores Balmis y Salvany.
Su propósito, vacunar a todos los españoles para evitar finales trágicos como el propio monarca padeció al perder a su hija por la enfermedad de la viruela. Su aportación a la creatividad fue hacerla extensible a todos los ciudadanos, vacunaciones masivas. En esta expedición empleó grandes sumas de la Corona.
NdR: También Carlos IV, no olvidemos esto, fue el promotor del Real Canal de Albacete junto al conde de Villaleal. Obra que evitó las epidemias que asolaban esta ciudad desde siempre: cólera, tifus, dengue…, porque las aguas se empantanaban en aquella por entonces Villa provocando desastres sanitarios que mermaban significativamente su población.
Con ocasión de esta pandemia de covid-19 muchos de Albacete podrán ponderar la importancia de aquellas obras y la relevancia de sus personajes.
Notas
- [1] Kraft, U. (2005): «Creatividad», Mente y cerebro, núm. 11. ↩
- [2] De Bono, E. (2008): «Seis sombreros para pensar», Madrid: Paidós. ↩
- [3] Mednick, S. (1964): «Aprendizaje», en Fundamentos de la serie de la psicología moderna, Englewood Cliffs, NJ, Prentice-Hall. ↩
- [4] Amabile, T. M. (1983): «Social psychology of creativity: A componential conceptualization», Journal of Personality and Social Psychology, 45, 997-1013. ↩
- [5] Gardner, H. (1993): «Estructuras de la mente. La teoría de las inteligencias múltiples», México: Fondo de Cultura Económica. ↩
- [6] Gardner, H. (2001): «La inteligencia reformulada: las inteligencias múltiples en el siglo XXI», Madrid: Paidós. ↩
- [7] Kraft, U. (2005): «Creatividad», Revista Mente y cerebro, núm. 11. ↩
- [8] Lubart, T., Marmèche, E. y Bonnardel, N. (2006): «Arte y cognición», Revista Mente y Cerebro, núm. 18, pp. 46-48. ↩
- Ibidem. ↩
- [10] Koontz, H., Weihrich, H. y Cannice, M. (2012): Administración: una perspectiva global y empresarial, Perú: McGraw-Hill.
↩
Para seguir leyendo
- De Bono, E. (2008): Seis sombreros para pensar, Barcelona: Paidós.
- Gardner, H. (2001): La inteligencia reformulada, Barcelona: Paidós.
- Balaguer Perigüell, E. y Ballester Añón, R. (2003): En el nombre de los niños. La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna (1803-1806), Madrid: Asociación Española de Pediatría.
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