Sucesos contemporáneos · Serie microensayos
Hombre indiferente y humanismo militante
Un fotógrafo pasó nueve horas inconsciente en una calle de París sin que nadie lo auxiliara. Una reflexión sobre la indiferencia y el humanismo occidental.
Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

Sinopsis
| Idea principal | Conclusión |
|---|---|
| René Robert | El fotógrafo yació nueve horas en una calle de París sin que nadie lo auxiliara. |
| Solo un sintecho | Únicamente un hombre sin hogar tuvo la humanidad de socorrerlo. |
| Deshumanización | Revela el desprecio por la persona y un Occidente que se diluye. |
| Queda compasión | La indignación que causó prueba que algo de ella pervive. |
| Del uomo universale a la indiferencia | Una profunda brecha separa el humanismo renacentista de nuestro tiempo. |
| Crítica al legado judeocristiano | Puede estar llevando a una regresión hacia el hombre del clan. |
| El buen salvaje | Un mito: la naturaleza es implacable con los débiles, como estudió Konrad Lorenz. |
| Amor y compasión | El cristianismo aportó una sensibilidad desconocida ante el sufrimiento. |
| Clemencia y perdón | Séneca aconsejaba a Nerón la clemencia, no el perdón. |
| Dignidad del hombre | Manetti y el humanismo renacentista. |
| Frutos de Occidente | Democracia, derecho natural, separación de poderes, sufragio universal. |
| Orden espontáneo | Hayek: un orden social que no es natural ni deliberado. |
| Relativismo moral | En expansión desde la revuelta de Berkeley de 1964. |
Cronología, siglo I-2022
Dirigido a Nerón
De dignitate et excellentia hominis
Discurso sobre la dignidad del hombre
Los fundamentos de la libertad
Movimiento por la libertad de expresión
Enero, en París
Extracto
Congelado en una fría y oscura calle de París, una noche de enero de 2022. René Robert, acreditado fotógrafo, se desmayó y permaneció sobre el pavimento durante nueve horas. Nadie le prestó la más mínima atención; nadie le ofreció un auxilio que le hubiera salvado la vida. Solamente un mendigo, un sintecho, tuvo la humanidad bastante para socorrerlo. No es lo mismo ver la vida desde la soberbia de la distancia que desde la camaradería de los marginados.
El espectáculo de la deshumanización acongoja, no solo por el desprecio hacia el concepto de persona, sino también por lo que indica de un Occidente que se diluye lentamente. Los hechos hablan por sí solos, y, si han generado indignación, es porque todavía en las conciencias habita algo de compasión, que no es poco en estos tiempos.
De aquel mundo en el que el hombre se alzaba como cenit de la creación, el «ser noble» y «superior animal», el uomo universale de Alberti, a este otro, en el que yace inconsciente sobre el adoquinado de una callejuela, hay una profunda brecha. Del jinbungaku japonés y el humanismo renacentista a la negación del propio hombre, relegado a la indiferencia, hay un contraste extremo.
Puede que la crítica firme y persistente al legado judeocristiano esté generando un escepticismo hacia todo y hacia todos, que esté promoviendo una regresión hacia el hombre bárbaro y feroz que habita el clan o la manada excluyente.
[…]
Publicado en El Confidencial Digital
Este artículo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 8 de febrero de 2022.
Para seguir leyendo
- Manetti, G. (1452): De dignitate et excellentia hominis.
- Pico della Mirandola, G. (1486): Discurso sobre la dignidad del hombre. Edición española: Barcelona: PPU.
- Séneca: Sobre la clemencia, Madrid: Tecnos.
- Hayek, F. A. (1960): Los fundamentos de la libertad. Edición española: Madrid: Unión Editorial.
- Nemo, P. (2006): ¿Qué es Occidente?, Madrid: Gota a Gota.
Imágenes: Wikimedia Commons (dominio público).




