Lazo negro
In memoriam víctimas de Urda (Toledo)

jueves, 17 de abril de 2025

Ante el Cristo de la Buena Muerte (Pemán) -Cambio de guardia legionaria al Cristo (video) Semana Santa de Málaga

 

Ante el Cristo de la Buena Muerte ( Pemán) -Cambio de guardia legionaria al Cristo (video)Semana Santa de Málaga

 

Ante el Cristo de la Buena Muerte ( Pemán) -Cambio de guardia legionaria al Cristo (video)Semana Santa de Málaga



CAMBIO DE GUARDIA DE LA LEGIÓN AL CRISTO DE LA BUENA MUERTE   (video)





 

Semana Santa de Málaga

Ante el Cristo de la Buena Muerte

 de Jose Maria Pemán ( Cádiz,1897-1981)


¡Cristo de la Buena Muerte,
el de la faz amorosa,
tronchada como una rosa,
sobre el blanco cuerpo inerte
que en el madero reposa.


¿Quién pudo de tal manera
darte esta noble y severa
majestad llena de calma?
No fue una mano: fue un alma
la que talló tu madera.


Fue, Señor, que el que tallaba
tu figura, con tal celo
y con tal ansia te amaba,
que, a fuerza de amor, llevaba
dentro del alma el modelo.
Fue, que, al tallarte, sentia
un ansia tan verdadera,
que en arrobos le sumía
y cuajaba en la madera
lo que en arrobos veía.


Fue que ese rostro, Señor,
y esa ternura al tallarte,
y esa expresión de dolor,
más que milagros del arte,
fueron milagros de amor.
Fue, en fin, que ya no pudieron
sus manos llegar a tanto,
y desmayadas cayeron…
¡y los ángeles te hicieron
con sus manos, mientras tanto!

Por eso a tus pies postrado;
por tus dolores herido
de un dolor desconsolado;
ante tu imagen vencido
y ante tu Cruz humillado,
siento unas ansias fogosas
de abrazarte y bendecirte,
y ante tus plantas piadosas,
quiero decirte mil cosas
que no se cómo decirte…
¡Frente que, herida de amor,
te rindes de sufrimientos
sobre el pecho del Señor
como los lirios que, en flor,
tronchan, al paso, los vientos!
Brazos rígidos y yertos,
por tres garfios traspasados
que aquí estais; por mis pecados
para recibirme, abiertos,
para esperarme, clavados.


¡Cuerpo llagado de amores,!
yo te adoro y yo te sigo;
yo, Señor de los señores,

quiero partir tus dolores

subiendo a la cruz contigo.


Quiero en la vida seguirte,
y por sus caminos irte
alabando y bendiciendo,
y bendecirte sufriendo,
y muriendo bendecirte.

Quiero, Señor, en tu encanto
tener mis sentidos presos,
y, unido a tu cuerpo santo,
mojar tu rostro con Ilanto,
secar tu llanto con besos.


Quiero, en santo desvarío,
besando tu rostro frio,
besando tu cuerpo inerte,
llamarte mil veces mio…
¡Cristo de la Buena Muerte!

Y Tú, Rey de las bondades,
que mueres por tu bondad
muéstrame con claridad
la Verdad de las verdades
que es sobre toda verdad.


Que mi alma, en Ti prisionera
vaya fuera de su centro
por la vida bullanguera;
que no le Ileguen adentro
las algazaras de fuera;
que no ame la poquedad
de cosas que, van y vienen;
que adore la austeridad
de estos sentires que tienen
sabores de eternidad;
que no turbe mi conciencia
la opinión del mundo necio;
que aprenda, Señor, la ciencia
de ver con indiferencia
la adulación y el desprecio;
que sienta una dulce herida
de ansia de amor desmedida;
que ame tu Ciencia y tu Luz;
que vaya, en fin, por la vida
como Tú estás en la Cruz:
de sangre los pies cubiertos,
llagadas de amor las manos,
los ojos al mundo muertos,
y los dos brazos abiertos
para todos mis hermanos.

Señor, aunque no merezco
que tu escuches mi quejido;
por la muerte que has sufrido,
escucha lo que te ofrezco
y escucha lo que te pido:
A ofrecerte, Señor, vengo
mi ser, mi vida, mi amor,
mi alegría, mi dolor;
cuanto puedo y cuanto tengo;
cuanto me has dado, Señor.


Y a cambio de esta alma llena

de amor que vengo a ofrecerte,
dame una vida serena
y una muerte santa y buena.
¡Cristo de la Buena Muerte!


miércoles, 9 de abril de 2025

El factor humano en la Gran Armada de 1588 (publicado en El Confidencial Digital)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

El factor humano en la Gran Armada de 1588

Caballeros, aventureros y pajes: la nobleza que respondió a la llamada de Felipe II

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 5 min de lectura

La derrota de la Armada española, de Loutherbourg
Philip James de Loutherbourg, La derrota de la Armada española, 8 de agosto de 1588 (1796). National Maritime Museum, Greenwich. Wikimedia Commons. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
En Lisboa se embarcaron más de 30.000 hombres de muy diversa condición.La Gran Armada fue también una empresa de la nobleza.
Caballeros aventureros se alistaron por propia voluntad, con sus pajes y criados.Entre ellos hubo católicos ingleses, alemanes, escoceses e irlandeses.
Felipe II animó a la nobleza en un almuerzo con palabras rotundas.La respuesta fue una identificación absoluta con la empresa del rey.
Muchos partieron sin lo necesario y se equiparon por el camino.La práctica totalidad de la nobleza se congregó en Lisboa.
Los pecios de la Armada han devuelto joyas y ajuares.El anillo y la salamandra de La Girona muestran la riqueza embarcada.

Cronología

Mayo de 1588Salida de Lisboa
La Gran Armada zarpa con más de 30.000 hombres embarcados.
Agosto de 1588Combates en el canal
Encuentros con la flota inglesa y regreso por el norte.
Octubre de 1588Naufragio de La Girona
La galeaza se pierde en Lacada Point, en la costa de Antrim.
Octubre de 1588Carta de un jesuita
Relata los sucesos previos a la salida de la armada.
1967-1968Pecio de La Girona
Robert Sténuit recupera joyas y monedas del naufragio.

Extracto

Se encontraban embarcados en Lisboa 30.656 hombres: 16.973 soldados españoles y 2.000 portugueses; 8.000 marineros; 2.088 hombres de remo; 116 caballeros aventureros con 465 criados de pelea; 228 caballeros entretenidos, con 167 criados de pelea; 85 personas dedicadas a la sanidad militar; 180 religiosos, 22 caballeros y 50 criados de la casa del duque, 19 ministros de justicia, 50 criados, todos aptos para el combate1  .

San Miguel Valledor nos detalla los caballeros embarcados: 220 caballeros principales y grandes de España y 354 caballeros de menor condición y aventureros con 640 soldados de servicio.

Entre los caballeros se encontraban Alonso de Leyva, capitán general de la caballería del Estado de Milán2  , con 36 pajes; el príncipe de Ascoli, con 39, y una representación de las casas nobles más representativas, entre ellos Pedro de Castro Andrade, hijo del conde de Lemos.

Los pajes, además de socorrer a su señor, cumplían misiones de asistentes personales, mensajeros, observadores y aprendices, funciones de protocolo y apoyo logístico. La presencia de estas personas en operaciones militares o marítimas fue un auxilio que se empleó en todas las naciones durante todos los tiempos. Su existencia está constatada en documentos de época y son citados en los anales históricos del ejército o la marina. Eran conocidos también como pajes de jineta: acompañaban al capitán llevando la insignia de su empleo y solían transportar la jineta o lancilla. También eran conocidos como pajes de rodela. Sobre el oficial pesaba la responsabilidad de pagarles el sueldo, costumbre muy antigua e imperativa.

Son caballeros aventureros aquellos que voluntariamente se enrolaron en la Gran Armada, con títulos o sin ellos. No solamente eran españoles y portugueses: también se embarcaron caballeros ingleses, alemanes, escoceses e irlandeses católicos.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este artículo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 9 de abril de 2025.

Leer el artículo completo en El Confidencial Digital →

Notas

  1. C. Martínez-Valverde, «La Gran Armada contra Inglaterra (1588)», Revista de Historia Militar, 61, 1986, p. 22. ↩
  2. Alonso Martínez de Leyva era capitán general de la caballería de Milán y llevaba nombramiento secreto para suceder al duque de Medina Sidonia en el mando. El original dice «capitán general del Estado de Milán». ↩

Para seguir leyendo

  • J. I. González-Aller Hierro et al., La batalla del mar Océano, vol. 4, Madrid, Ministerio de Defensa-Armada Española, 2017.
  • C. Fernández Duro, La Armada Invencible, Madrid, Sucesores de Rivadeneyra, 1884-1885.
  • Ulster Museum: The Spanish Armada 1588.

Imagen: Philip James de Loutherbourg, 1796, Wikimedia Commons.

jueves, 27 de marzo de 2025

Almaraz y España bien merecen una última súplica (publicado en El Confidencial Digital)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

Almaraz y España bien merecen una última súplica

Cortes a la industria, demanda creciente y el ejemplo alemán: razones para no cerrar las centrales nucleares

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 7 min de lectura

Instalaciones de la central nuclear de Almaraz
Edificios de acceso a la central nuclear de Almaraz (Cáceres), cuyo primer reactor tiene fijado el cierre en 2027. Wikimedia Commons. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Red Eléctrica ha interrumpido el suministro a la industria electrointensiva para evitar apagones.El sistema tiene dificultades para responder a una demanda alta y sostenida.
El cierre de las nucleares agravará ese riesgo.Dañará la competitividad y la independencia energética de España.
Medio mundo construye centrales y organismos internacionales defienden lo nuclear.España va a contracorriente con una carga fiscal que hace inviables sus centrales.
La demanda crece por los centros de datos y la electrificación.Cerrar encarecerá la electricidad y obligará a importar gas y energía.
Alemania cerró sus reactores en 2023 y sufre la luz más cara de Europa.Mantener Almaraz garantizaría energía barata y atraería inversión.

Cronología

1974Plan Messmer
Francia apuesta por la energía nuclear y logra la autosuficiencia.
2019Presión fiscal
La carga impositiva sobre las nucleares españolas es del 15,56 %.
2023Taxonomía de la UE
La nuclear entra en la taxonomía de actividades sostenibles.
Abril de 2023Alemania
Cierra su último reactor nuclear.
2024Cortes del SRAD
Interrupciones a la industria el 22 de mayo, el 12 de julio y el 11 de diciembre.
2025Presión fiscal
La carga impositiva alcanza el 28,22 %.
Marzo de 2025Plazo del combustible
Fecha límite para encargar combustible para Almaraz.
2027Almaraz I
Fecha prevista de cierre del primer reactor.

Extracto

En España, Red Eléctrica de España (REE)1  , empresa pública que gestiona la red de alta tensión en España, interrumpió en diferentes ocasiones el suministro eléctrico a la industria electrointensiva para evitar un apagón masivo. El primer corte se registró a las 21.14 h del día 22 de mayo de 2024; se repitió el 12 de julio de 2024 y el 11 de diciembre de 2024, de las 18.30 a las 21 h. La razón de estos incidentes fue la ejecución del Sistema de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), que garantiza el equilibrio entre generación de electricidad y demanda de consumo eléctrico para evitar el temido apagón eléctrico del país.

El SRAD se empleó, además, en dos ocasiones en septiembre de 2023.

Estas interrupciones eléctricas evidencian un sistema con dificultades para garantizar un suministro sostenido ante un alto requerimiento de electricidad. El cierre de las centrales nucleares incrementará este riesgo, una situación que dañará la competitividad española y su suficiencia e independencia energética como factor estratégico.

Vila González, de Global Strategy, nos habla de que una política energética sin sentido estratégico condena a un país a la dependencia tecnológica y diplomática a largo plazo, a un impacto económico negativo y a otras penurias, incluso en seguridad2  .

La estrategia energética nace ante un riesgo cierto que comprometa la supervivencia y la natural tendencia de sobrevivir. Se habla de estrategia cuando se quiere proyectar un país hacia el futuro y frente a otros países competidores que persiguen su beneficio, que es excluyente para extraños.

Prácticamente toda Europa, y potencias empresariales como EE. UU., China e India, entre otras, invierten en construir nuevas centrales nucleares en la actualidad. La Sociedad Nuclear Española3   ha cuantificado en 68 las centrales en construcción en todo el mundo.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este artículo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 27 de marzo de 2025.

Leer el artículo completo en El Confidencial Digital →

Notas

  1. La sociedad matriz del grupo adoptó en 2022 el nombre de Redeia por acuerdo de su junta general; Red Eléctrica sigue siendo la filial que opera el sistema eléctrico. ↩
  2. «Geoestrategia nuclear e independencia energética de España», Global Strategy Report, 50, 2021. Enlace [consulta: marzo de 2025]. ↩
  3. Sociedad Nuclear Española, «Producción eléctrica de origen nuclear». sne.es [consulta: marzo de 2025]. ↩

Para seguir leyendo

  • PwC, Decálogo de la energía nuclear: situación actual y perspectivas a futuro, 2025.
  • Agencia Internacional de la Energía, Global Energy Review 2025, París.
  • Robert D. Kaplan, The Tragic Mind: Fear, Fate, and the Burden of Power, New Haven, Yale University Press, 2023.

Imagen: central nuclear de Almaraz, Wikimedia Commons.

jueves, 13 de marzo de 2025

Jardines y parques como arquitectura urbana (publicado en El Confidencial Digital)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

Jardines y parques como arquitectura urbana

De los jardines de Academo a los Reales Sitios: la naturaleza ordenada como refugio del ciudadano

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 5 min de lectura

Palacio Real de La Granja de San Ildefonso
Palacio Real de La Granja de San Ildefonso (Segovia), cuyos jardines mandó trazar Felipe V a imitación de Versalles. Wikimedia Commons. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
El parque devuelve al ciudadano la humanidad que le quita el asfalto.Es un equilibrio necesario en tiempos de perplejidad.
El jardín es una constante cultural desde Platón y la Roma imperial.La arquitectura vegetal expresa refinamiento y vida social.
El Renacimiento recupera el jardín clásico con ideas humanistas.La naturaleza se concibe animada y unida por una «simpatía universal».
En España, la Corona y luego los ayuntamientos higienistas impulsan los jardines.De Carlos I a Juan Carlos I, cada reinado deja su huella paisajística.
Algunos jardines aristocráticos han sobrevivido: Dueñas, Oca, Anglona, El Capricho, Samà.Su sosiego invita al descanso en el trajín de la vida urbana.

Cronología

387 a. C.Academia de Platón
Platón enseña en los jardines de Academo, en Atenas.
44 a. C.Testamento de César
Lega al pueblo romano sus jardines al otro lado del Tíber.
s. I a. C.Villa de Livia
Pinturas murales de jardín en Prima Porta, cerca de Roma.
1633-1640Buen Retiro
Felipe IV levanta el palacio y los jardines junto a los Jerónimos.
1721La Granja
Felipe V comienza el palacio y los jardines de San Ildefonso.
1781Jardín Botánico
Carlos III traslada el Real Jardín Botánico al paseo del Prado.
1787-1839El Capricho
Jardín de los duques de Osuna en la Alameda de Osuna.
1881Parc Samà
El marqués de Marianao crea el jardín de Cambrils.

Extracto

Los parques en las ciudades nos devuelven la humanidad que nos quita el cemento y el asfalto. La sensación de vida, de frescor, es un catalizador que restablece la homeostasis del ciudadano de a pie. No es poco para conservar la perspectiva en unos tiempos en que la perplejidad se ha instalado como rutina.

Fue en un almuerzo, hace ya algún tiempo, cuando el afamado restaurador Sixto me comentó la influencia positiva de la vegetación en los núcleos urbanos.

Los parques, dentro de las ciudades, cumplen muchas funciones: muestran la diversidad botánica de la ubicación geográfica de la ciudad y, con un poco de iniciativa y gusto, suelen plantar especímenes de otras latitudes, para deleite y asombro. Contribuyen a modular la temperatura y la humedad; favorecen la interacción y cohesión social de los habitantes; son un catalizador de la contaminación ambiental y funcionan como hábitat para muchas aves que embriagan con su musicalidad.

El interés por los jardines es una constante desde la Antigüedad. Platón enseñaba a sus discípulos en los jardines de Academo, en Atenas.

Son citados por Séneca y Tácito, entre otros autores, como exponente del refinamiento y buen gusto de los ciudadanos romanos. Séneca, en sus Tratados morales, describe la tristeza de los dioses por no tener adornados jardines… Y en el testamento de César, leído por Antonio, instituyó como legatario de sus jardines del Trastévere al pueblo, como parque abierto al disfrute de todos1  . Fue el primero que hubo en Roma.

Famosos jardines fueron representados en pinturas murales, como las del Auditorio de Mecenas, en el Esquilino, o las halladas en la Villa de Livia, en Prima Porta, cerca de Roma2  .

Las casas o domus romanas disponían de un peristilo como centro de la vivienda, caracterizado por su perpendicularidad y simetría. El arquitecto Vitruvio emplea la proporción de un tercio más largo que su anchura3  . Rodeado de columnas y con espacio para cultivar plantas, era un elemento importante en el ámbito doméstico y social de la familia.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este artículo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 13 de marzo de 2025.

Leer el artículo completo en El Confidencial Digital →

Notas

  1. Suetonio, Vida de los doce césares, «César», 83, 2: el dictador legó al pueblo romano sus jardines próximos al Tíber. ↩
  2. La sala pintada de la Villa de Livia, con un jardín ilusionista en sus cuatro paredes, se conserva en el Museo Nacional Romano (Palazzo Massimo). El original decía «mosaicos»; se trata de frescos. ↩
  3. Vitruvio, De architectura, VI, 3, 7: el peristilo ha de ser un tercio más largo en sentido transversal que en profundidad. ↩

Para seguir leyendo

Imagen: Palacio Real de La Granja de San Ildefonso, Wikimedia Commons.

lunes, 3 de marzo de 2025

La ejecución de María Estuardo en febrero de 1587 (publicado en El Confidencial Digital)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

La ejecución de María Estuardo en febrero de 1587

Gilbert Gifford, la conjura de Babington y una trampa largamente preparada: el camino de la reina de Escocia hacia el cadalso.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

La ejecución de María Estuardo, dibujo atribuido a Robert Beale (1587)
Robert Beale (atribuido), La ejecución de María Estuardo en Fotheringhay (1587). Londres, British Library. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Un plan pacienteLa ejecución de María Estuardo fue fruto de años de preparación.
Gilbert GiffordSeminarista católico convertido en agente doble.
El correo de la reinaGifford llevaba la correspondencia de María desde su prisión.
EnlacesCatólicos ingleses, los Guisa, el embajador Mendoza y el arzobispo de Glasgow.
La idea del regicidioLa sugirió el propio Gifford.
BabingtonGifford lo anima a organizar la conjura.
La carta decisivaSegún Walsh, María nada escribió sobre el asesinato de Isabel.
DescifradoLos espías ingleses interceptaron y analizaron sus cartas.
SentenciaCondenada a muerte por la conjura.
Carta a MendozaEl 23 de noviembre de 1586, la reina escribe al embajador español.

Cronología, 1568-1588

1568María huye a Inglaterra
Comienza su cautiverio
1586Conjura de Babington
Verano
1586Juicio en Fotheringhay
Octubre
1587Ejecución de María Estuardo
8 de febrero, Fotheringhay
1588La Gran Armada
La Empresa de Inglaterra

Extracto

Un elaborado y paciente plan para ejecutar a María Estuardo dio sus frutos, un plan cuya preparación llevó muchos años. El instrumento empleado fue un tal Gilbert Gifford, seminarista católico al servicio del entorno de William Cecil, consejero de la reina Isabel. Se introdujo en los círculos católicos de Inglaterra y ofreció sus servicios como católico agraviado: era inadmisible el encarcelamiento de María Estuardo, por su injusticia y por su ruindad, más aún tratándose de la reina de un territorio vecino de Inglaterra. Lamentos que convencieron a todos de su inquebrantable lealtad a la figura regia de María.

Ganó la confianza de propios y extraños, hasta el extremo de llevar la correspondencia privada que la reina enviaba desde la prisión. Se convirtió en un enlace imprescindible entre la reina de Escocia y los católicos ingleses, los Guisa de Francia, el embajador español Bernardino de Mendoza y el arzobispo de Glasgow.

Fue este Gifford quien sugirió la idea de asesinar a la reina inglesa. Se lo comunicó al embajador Mendoza antes de que a nadie más se le hubiera ocurrido: un plan perverso con el propósito de fabricar una excusa que condenara a María irremediablemente a muerte en el momento más propicio.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este microensayo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 3 de marzo de 2025.

Leer el microensayo completo en El Confidencial Digital →

Para seguir leyendo

  • Fraser, A. (1969): María, reina de Escocia. Edición española: Barcelona: Grijalbo.
  • Walsh, W. T. (1937): Felipe II. Edición española: Madrid: Espasa-Calpe.
  • Guy, J. (2004): My Heart is My Own. The Life of Mary Queen of Scots, Londres: Fourth Estate.

miércoles, 19 de febrero de 2025

De Lisboa a La Coruña, entre olas y tempestades (publicado en El Confidencial Digital)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

De Lisboa a La Coruña, entre olas y tempestades

La Gran Armada zarpa de Lisboa en mayo de 1588 y, tras semanas de vientos contrarios, temporales y víveres corrompidos, se refugia en La Coruña.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

Barcos ingleses y la Gran Armada, agosto de 1588
Anónimo inglés, Barcos ingleses y la Gran Armada, agosto de 1588 (siglo XVI). Greenwich, National Maritime Museum. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Salida de LisboaEl 29 de mayo de 1588 parte la capitana, el San Martín.
Buen tiempo inicialEl embajador veneciano Lippomano lo confirma.
DerrotaDe Finisterre a las Sorlingas o Mount’s Bay.
DisciplinaProhibido volver a España, bajo pena de muerte.
Vientos contrariosLa flota navega de bolina y muchas naves derivan hasta el cabo de San Vicente.
Clima extrañoTemporales y granizo inusuales en la Península y en Normandía.
Trece díasPara alcanzar el primer punto de reunión.
Víveres corrompidosMedina Sidonia lo comunica al rey.
La CoruñaRefugio obligado por la falta de agua y los vientos.

Cronología, mayo-julio de 1588

29 may.Salida de Lisboa
Fondeo en Cascais
jun.Vientos contrarios
La flota deriva hacia el sur
19 jun.Temporal
Entrada en La Coruña
22 jul.Salida de La Coruña
Rumbo al canal de la Mancha
30 jul.Cabo Lizard
La Armada avista Inglaterra

Extracto

El domingo 29 de mayo de 1588 partió la capitana de la flota, el San Martín, y toda la armada quedó fondeada en Cascais (Lisboa), fuera de la barra, excepto los galeones San Juan, almiranta general, y San Felipe, que permanecieron por la noche en el paraje de Santa Catalina.

Lippomano, embajador de Venecia en España, comunica al dux y al Senado que la salida se verificó el domingo 29 y que el tiempo, comentaba en su carta, era excelente.1  

Y comenzó la flota su singladura con destino, en un primer momento, a Finisterre, para después poner rumbo a las islas Sorlingas, cuidando la sonda, y, si no fuera posible, dirigirse a la bahía de San Miguel (Mount’s Bay), que se encuentra entre los cabos de Longaneos (Land’s End) y Lisarte (Lizard).

Si alguien perdía el rumbo, quedaba terminantemente prohibido regresar a España, bajo pena de muerte, pérdida de bienes y ser declarado traidor.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este microensayo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 19 de febrero de 2025.

Leer el microensayo completo en El Confidencial Digital →

Notas

  1. Calendar of State Papers Relating to English Affairs in the Archives of Venice, vol. VIII (1581-1591), Londres, 1894. ↩

Para seguir leyendo

  • Mattingly, G. (1959): The Defeat of the Spanish Armada, Londres: Jonathan Cape.
  • Parker, G. y Martin, C. (1988): La Gran Armada, Madrid: Alianza.
  • Herrera Oria, E. (1929): La Armada Invencible. Documentos procedentes del Archivo General de Simancas, Valladolid.
  • Fernández Duro, C. (1884-1885): La Armada Invencible, 2 vols., Madrid.

martes, 18 de febrero de 2025

Del éxito de sus empresas respondía la fortuna (microensayo)

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos · Economía y empresa

Del éxito de sus empresas respondía la fortuna

Reconocer lo que no se sabe no debilita al directivo: abre la organización a la cooperación y al aprendizaje. Una reflexión sobre la duda como herramienta de liderazgo, de Plutarco a Churchill.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela · Doctor en Derecho por la Universidad de Valencia · 

Edificio de oficinas de fachada curva visto desde abajo contra el cielo azul
Arquitectura corporativa. Fuente: Wikimedia Commons.

Sinopsis

Idea principalConclusión
DelegarLa experiencia y el tamaño de la empresa aconsejan repartir funciones; la omnisciencia es un mito de la gerencia.
ConfianzaEs el principal incentivo de la productividad, porque crea vínculos emocionales con la organización.
La dudaPara Karl E. Weick, gestionar la propia duda libera el potencial del equipo.
CoherenciaEn entornos imprevisibles importa más una coherencia clara que las respuestas concretas.
HumildadChurchill ante Singapur y la inscripción ateniense a Pompeyo: reconocer los límites es el primer paso para aprender.

El mito de la omnisciencia

¿Debe el directivo conocer todo de la organización que dirige? Los autores que han estudiado la organización empresarial, la experiencia en unos casos y el tamaño de la empresa en otros aconsejan delegar funciones.

Por miedo, por inseguridad, por temor al rechazo o por cumplir los mitos sobre la gerencia, el directivo interioriza la creencia de una omnisciencia debida: la de poseer todos los conocimientos.

Durante la consolidación y el desarrollo de la industria, a lo largo del siglo XX, el empresario asumió esta carga, que le impedía desarrollar su talento fundamental: el de creador de riqueza y de trabajo. Hoy, desde las escuelas de negocios y las universidades, se razona la delegación de funciones y tareas.

Es una práctica, pero también una estrategia de organización que motiva a todo el personal. Si hay algo que incentive la productividad, es la confianza, porque crea vínculos emocionales con la organización. Y ello aun en épocas de incertidumbre, cuando el componente jerárquico o de autoridad se tensa como reacción ante lo desconocido.

La duda como método

Para Karl E. Weick, de la Universidad de Míchigan, además de delegar, el directivo necesita gestionar su propia duda como medio para extraer todo el potencial de su equipo1.

Contestar «no lo sé» ante una pregunta abre a todos la búsqueda de soluciones y crea un ambiente cooperativo.

Implica renunciar a la jactancia, a la omnisciencia, a la autoridad técnica, a los soliloquios y a los largos y aburridos discursos construidos sobre perífrasis vacías. Se trata de escuchar y explorar.

Escuchar y explorar supone dejar a un lado los procedimientos de la razón para dar cabida a lo intuitivo: las sensaciones, las emociones, el asombro, la novedad, la afinidad. Implica asumir la enseñanza atribuida a Lao Tse2:

«Cuando buscamos el conocimiento, todos los días encontramos algo. Cuando buscamos la sabiduría, todos los días perdemos algo».
Lao Tse, Tao Te Ching, cap. 48 (versión libre)

Saber dirigir sin saberlo todo

No saber responder no significa no saber dirigir. Son dos cosas distintas.

Reconocer las propias limitaciones no es una debilidad, sino una fortaleza, porque así el líder sitúa a los miembros de su equipo ante el reto de dar respuestas.

En un mundo regido por la teoría cuántica y la del caos, en el que lo imprevisto y lo desconocido son imperativos insondables, las respuestas no son tan importantes como mantener una coherencia clara.

Es esa coherencia, y no las decisiones concretas, la que permite subsistir a las organizaciones en entornos siempre adversos, que a menudo se desatienden por las exigencias de la competitividad y de la productividad, que es la eficiencia empresarial. Ya decía Siramnes el persa, según Plutarco, que de sus palabras era dueño, pero que del éxito de sus empresas respondía la fortuna3.

Quien reconoce sus limitaciones está en condiciones de aprender algo nuevo.

Las preguntas de Churchill

Es conocida la reflexión de Winston Churchill tras la caída de Singapur en manos de Japón, en febrero de 1942, cuando supo que la plaza carecía de defensas frente a un ataque por tierra, posibilidad que el mando británico no había previsto4. Su autocrítica puede resumirse en cuatro preguntas:

¿Por qué no lo supe? ¿Por qué nadie me lo advirtió? ¿Por qué no pregunté? ¿Por qué no reconocí que no lo sabía?
Reformulación de Karl E. Weick (2001)

Son preguntas de coherencia, nacidas de la duda. Todo ello confirma que el conocimiento no es algo que las personas tengan en la mente, sino más bien algo que hacen juntas, interactuando entre ellas.

Esa renuncia a la soberbia recuerda la inscripción con que los atenienses recibieron a Pompeyo cuando llegó a la ciudad, en el año 67 a. C., durante su campaña contra los piratas5:

«Tanto más dios eres cuanto más hombre te reconoces».
Plutarco, Vida de Pompeyo, 27

Nota del autor: estudio que vale la pena releer.

Notas

  1. Weick, K. E. (2001): «Leadership as the Legitimation of Doubt», en W. Bennis, G. M. Spreitzer y T. G. Cummings (eds.), The Future of Leadership, San Francisco: Jossey-Bass. ↩
  2. Lao Tse: Tao Te Ching, cap. 48. La frase del texto es una versión libre muy difundida; una traducción más literal sería: «Quien se dedica al estudio aumenta cada día; quien practica el Tao disminuye cada día». ↩
  3. Plutarco: Máximas de reyes y generales (Regum et imperatorum apophthegmata), en Moralia, 172 E. Texto en Perseids. ↩
  4. Churchill, W. S.: The Second World War, vol. IV, The Hinge of Fate, Londres: Cassell, 1951. Churchill reconoce que él debió saberlo, que sus asesores debieron advertírselo y que él debió preguntar; las cuatro preguntas son la reformulación de Weick (2001). ↩
  5. Plutarco: Vida de Pompeyo, 27, 3. Texto en Lexundria. ↩

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© Juan Lorenzo de Membiela. Imagen: Wikimedia Commons.

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