Lazo negro
In memoriam víctimas de Urda (Toledo)
Mostrando entradas con la etiqueta Trafalgar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trafalgar. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de octubre de 2026

Estudios sobre Trafalgar: la otra batalla, contra la mar y contra el olvido

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

Estudios sobre Trafalgar: la otra batalla, contra la mar y contra el olvido

Un libro que mira a Trafalgar desde donde casi nadie lo había hecho: el temporal que siguió al combate, los navíos que naufragaron frente a la costa gaditana, los oficiales que no salieron en los partes y los dos siglos de comercio y construcción naval que explican la escuadra de 1805.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 9 min de lectura

Cubierta de Estudios sobre Trafalgar
Cubierta de Estudios sobre Trafalgar: tempestad, marinos e imperio (Sevilla: Punto Rojo Libros, 2019). La imagen de la cubierta procede del Museo del Prado.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Lo que quedó fuera del relatoEl libro estudia las acciones de Trafalgar «casi borradas por la lluvia del olvido».
Tres partesLa batalla y la tempestad; el comercio y la construcción naval; un oficial de Trafalgar en Ferrol.
Una derrota de mandoEl convenio de 1805 subordinó la Armada a Villeneuve, que negó a Gravina la libertad de maniobra.
Nelson, sin originalidadEl ataque en dos columnas figuraba como «ataque 14.º» en el reglamento táctico español de 1804.
La tempestad, hecho históricoDel 22 al 29 de octubre el temporal hundió 14 de los 17 buques apresados por los británicos.
Tres naufragios españolesSan Francisco de Asís, Rayo y Monarca: dotación, bajas, construcción y lugar del naufragio.
El NeptunoUnas setenta y dos horas en los arrecifes de El Puerto de Santa María, con Santos de Membiela al mando.
Narrativas sesgadasLos partes del salvamento omiten a los oficiales del navío; el episodio del cerdo se desmiente con el estado de víveres.
Comercio y poder navalLa Monarquía se centró en asegurar la plata; el galeón polivalente quedó superado por el navío de línea.
Las Ordenanzas de 1607-1618Analizadas como normas jurídicas, con su aplicación irregular y su eficacia medida por los naufragios.
Los supervivientesLa capitulación de Ferrol y el besamanos de 1809 retratan la penuria de los oficiales.

Cronología, 1607-2019

1607-1618Ordenanzas de construcción naval
1607, 1613 y 1618
1630Memorial de Diego de Guitián
Propuesta sobre navíos en 1641
1763Nace Santos de Membiela Rico
Madrid
1782Essay on Naval Tactics
Clerk of Eldin
1800Desembarco británico en Doniños
Rechazado en Brión y La Graña
1804Tratado de señales
Reglamento táctico de la Armada
1805Convenio hispano-francés
5 de enero
1805Combate de Trafalgar
21 de octubre
1805Temporal y naufragios
22-29 de octubre
1809Capitulación de Ferrol
Enero, ante Soult
1809Besamanos en honor de José I
19 de marzo
1832Muere Santos de Membiela
Vivero
1862Episodio de Trafalgar
Sans Cabot, Museo del Prado
2019Estudios sobre Trafalgar
Punto Rojo Libros

I. Un libro sobre lo que quedó fuera del relato

Sobre Trafalgar se ha escrito muchísimo. La maniobra de Nelson, la muerte de Churruca y de Alcalá Galiano o la soledad de Gravina ocupan desde hace dos siglos el centro de la memoria del combate del 21 de octubre de 1805. Estudios sobre Trafalgar: Tempestad, Marinos e Imperio parte de una constatación sencilla: en un suceso con decenas de navíos y miles de hombres, junto a las acciones muy glosadas hay otras que han quedado «casi borradas, por la lluvia del olvido». El libro se ocupa de estas últimas.

La obra se ordena en tres partes. La primera estudia la batalla y, sobre todo, la tempestad que la siguió durante ocho días. La segunda explica cómo llegó España a 1805 con la escuadra que tenía, a través de dos siglos de comercio, crisis financieras y técnicas de construcción naval. La tercera sigue la vida de un oficial de Trafalgar, Santos de Membiela Rico, en Ferrol antes y después del combate. Completan el volumen siete anexos documentales, entre ellos el convenio hispano-francés de 5 de enero de 1805 y una carta de Villeneuve al emperador, reproducidos en facsímil.

El primer capítulo plantea además una tesis sobre la derrota. Para el autor, el problema no fue técnico, sino de mando: el convenio de 1805 subordinó la Armada a Villeneuve, que desoyó a los jefes españoles y negó a Gravina la libertad de maniobra que pidió la mañana del combate. También relativiza la originalidad de Nelson: el ataque en dos columnas tenía precedentes teóricos, como el Essay on Naval Tactics de Clerk of Eldin (1782), y precedentes prácticos británicos. Más llamativo aún es el testimonio del brigadier MacDonnell, comandante del Rayo: la maniobra británica equivalía al «ataque 14.º» del Tratado de señales publicado en 1804, el reglamento táctico oficial de la propia Armada española.

«Se amputó lo creativo y la derrota vino por añadidura.»— p. 27

II. La tempestad como objeto de estudio

La aportación más personal del libro es tratar el temporal que siguió al combate como un hecho histórico propio, y no como un simple epílogo. Del 22 al 29 de octubre, vientos de fuerza 9 en la escala de Beaufort barrieron la costa entre Barbate y Doñana. Según un estudio de la Universidad de Cádiz de 2016 que el autor utiliza, el temporal hundió 14 de los 17 buques apresados por los británicos. Como no había instrumentos de medida, la tempestad se reconstruye a partir de lo que anotaron los marinos en sus diarios y cartas: el capitán del Redoutable, Escaño, Collingwood, Digby, los diarios de los navíos británicos y, del lado español, el del Príncipe de Asturias, la única fuente española con datos meteorológicos que el autor ha podido localizar. El libro advierte del problema de traducir a una escala moderna expresiones como «viento frescachón» o «temporal muy duro», y sitúa el episodio en el contexto climático de la Pequeña Edad de Hielo.

Sobre ese fondo se estudian tres navíos españoles perdidos por el temporal: el San Francisco de Asís, el Rayo y el Monarca. De cada uno se ofrecen dotación, bajas, sistema de construcción, peripecia y, sobre todo, un cotejo de las distintas versiones sobre el lugar del naufragio. Hay hallazgos de archivo, como el acuerdo de la junta celebrada el 22 de octubre a bordo del Príncipe de Asturias para volver a salir en auxilio de los navíos, conservado en el Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán (legajo 4839). Y hay también constataciones de pérdida: no se conserva el parte de MacDonnell sobre el Rayo. Entre los personajes anónimos que aparecen destaca el cabo de Carabineros Reales Joaquín Cárdenas, que entró a caballo en el mar para recoger el cabo que lanzaban desde el San Francisco de Asís.

«Trafalgar, además de un combate entre navíos de guerra, lo fue también contra una naturaleza colérica y rota de furia.»— p. 49

III. El Neptuno: setenta y dos horas en los arrecifes

El tercer capítulo es el núcleo de la obra. El Neptuno, de 80 cañones y diseño de Martín de Retamosa, se rindió a las 17:10 del 21 de octubre, fue liberado por su tripulación dos días después y, ya sin gobierno, varó la noche del 23 en los arrecifes al oeste del castillo de Santa Catalina, en El Puerto de Santa María. Con Valdés y su segundo heridos, el mando recayó en el teniente de navío Santos de Membiela. Los cerca de 800 hombres permanecieron unas setenta y dos horas a bordo de un buque escorado, sin víveres ni agua, a unos cien metros de la playa, hasta que la evacuación terminó la tarde del 25.

El autor coteja los partes del salvamento (Membiela, Valdés, Gravina, Moreno, Cabrera, Escaño) y llega a una conclusión crítica: los informes oficiales atribuyen el mérito a los oficiales enviados desde tierra y omiten a los del propio navío. De ahí su expresión «narrativas sesgadas». Aporta además una corrección concreta y comprobable. El resumen enviado a Godoy cuenta que la primera guía llegó a tierra atada a la pata de un cerdo lanzado al agua. Pero el estado general del navío firmado por Valdés el 20 de octubre registra gallinas, carneros, ternera y tocino, y ningún cerdo vivo a bordo.

«En realidad, se omite a cualquier oficial de este navío en los partes de salvamento lo que induce a pensar que nos encontramos con narrativas sesgadas.»— p. 81

El capítulo se cierra con dos lecturas que amplían el campo de las fuentes. Una es pictórica: el óleo Episodio de Trafalgar de Sans Cabot (1862, Museo del Prado), que representa precisamente a la tripulación del Neptuno en las rocas. La otra es moral: un ensayo sobre el heroísmo en la derrota que recorre desde la tradición griega hasta Clausewitz, Scheler o Pieper y concluye que el valor no depende de la victoria.

«Audacia, fortaleza, racionalidad y dignidad del hombre integran lo heroico.»— p. 91
Ilustración evocadora de Trafalgar: honor, mar y memoria

Ilustración evocadora: Trafalgar, honor, mar y memoria. Al fondo, la tripulación del Neptuno en las rocas, frente al castillo de Santa Catalina.

IV. Del comercio al navío de línea

La segunda parte responde a una pregunta de fondo: cómo una potencia que dominó los mares hasta mediados del siglo XVII llegó a Trafalgar en esas condiciones. La respuesta enlaza economía y técnica naval. Mientras Holanda e Inglaterra se apoyaron en compañías comerciales, actas de navegación y un mercantilismo marítimo, la Monarquía hispánica se centró en asegurar la llegada de la plata. De ahí el galeón polivalente, mercante y de guerra a la vez, que las potencias rivales superaron en el siglo XVIII con navíos de línea más rápidos y mejor artillados. La fórmula del autor resume la tesis: «Comercio y Marina se convirtieron en causa y efecto de flotas más preparadas y modernas».

En este bloque destaca la lectura jurídica de las Ordenanzas de construcción naval de 1607, 1613 y 1618. El autor no se limita a describir sus medidas técnicas: las analiza como normas, con sus conflictos de intereses entre comerciantes y Armada y con su aplicación irregular, pues el gobierno las trataba «más como guías o recomendaciones que como normas de estricta observancia». También propone medir su eficacia por la disminución de los naufragios registrados por Fernández Duro, y recupera la figura de Diego de Guitián, autor de un memorial de 1630 y de una propuesta de 1641 sobre construcción de navíos. La parte termina con las cinco etapas constructivas del siglo XVIII (Gaztañeta, Jorge Juan, Gautier, Fernández de Landa y Martín de Retamosa) y una clasificación de los quince navíos españoles de Trafalgar según su sistema de construcción. El cuadro muestra lo heterogénea que era técnicamente la escuadra.

V. Después de Trafalgar: un marino en Ferrol

La tercera parte sigue a Santos de Membiela Rico (Madrid, 1763-Vivero, 1832) en tres episodios de Ferrol. El primero es el desembarco británico de agosto de 1800 en Doniños, rechazado en Brión y La Graña, donde mandaba diez lanchas cañoneras. El segundo es la capitulación de la plaza ante el mariscal Soult en enero de 1809: Membiela, como comandante de la Maestranza, fue uno de los tres comisionados para negociarla, según la Gaceta de Madrid y el Mercure de France. El tercero es el besamanos del 19 de marzo de 1809 en honor de José I. La relación de los oficiales que no asistieron, conservada en la Real Academia de la Historia (ms. 9/7446), es uno de los documentos más expresivos del libro. Las excusas hablan de uniformes rotos, botas remendadas, equipajes perdidos el 21 de octubre y trece pagas atrasadas. Es el retrato de los supervivientes de Trafalgar tres años y medio después del combate.

«La triste suerte de un prisionero y náufrago en distintas épocas, casado y con cuatro hijos, le han puesto en la mayor indigencia.»— Excusa de Santos Antonio de Membiela, 1809, p. 180

VI. Las aportaciones más originales


La táctica de NelsonNo era nueva: tenía precedentes y figuraba como «ataque 14.º» en el reglamento táctico español de 1804.
Crítica de los partes del NeptunoLos partes oficiales del salvamento omiten a la oficialidad del navío; el episodio del cerdo se desmiente con el estado de víveres.
Lugares de naufragioCotejo de las distintas versiones sobre dónde se perdieron el Asís, el Rayo y el Monarca.
Comercio y construcción navalEstrecha relación entre comercio y poder naval: el primero impulsa el desarrollo del segundo.
Las Ordenanzas de 1607-1618Análisis jurídico de su aplicación y medida de su eficacia por el descenso de naufragios.
La oficialidad después de 1805La capitulación de Ferrol y el besamanos de 1809 muestran la penuria de los supervivientes.

VII. Valoración

Estudios sobre Trafalgar no es otra historia general del combate. Es un libro de ángulos: el de la mar, que causó tantas víctimas como los cañones; el de los oficiales que no figuran en los partes; y el de la economía y la técnica, que explican qué escuadra pudo presentar España en 1805. Su método combina el Corpus documental de González-Aller, los fondos del Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán y de la Real Academia de la Historia, la prensa de la época y la documentación familiar, con una lectura atenta de las contradicciones entre las fuentes. Su prosa alterna el rigor del dato con pasajes de evocación literaria, y el resultado es una obra que devuelve a Trafalgar a sus protagonistas olvidados: los que lucharon contra el enemigo y, después, contra la tempestad.

«[…] la victoria última no fue de los británicos, sino la de una mar que impuso su autoridad expeditivamente.»— p. 84

Para seguir leyendo

  • González-Aller Hierro, J. I. (2004): La campaña de Trafalgar (1804-1805). Corpus documental, Madrid: Ministerio de Defensa.
  • Fernández Duro, C. (1895-1903): Armada española desde la unión de los reinos de Castilla y de Aragón, Madrid, 9 vols.
  • Lorenzo de Membiela, J. B. (2019): Estudios sobre Trafalgar: tempestad, marinos e imperio, Sevilla: Punto Rojo Libros.

Imagen: cubierta de la obra.







martes, 21 de octubre de 2025

220.º aniversario de la batalla de Trafalgar, 1805-2025

 

220.º  aniversario de la batalla de Trafalgar, 1805-2025                         ( conmemoración)


No se pudo vencer, porque no tuvo España el mando de la operación naval contra la flota inglesa. 

Es un criterio que creo con sinceridad y que responde a la realidad objetiva  de los hechos.  

Prácticamente, todos los mejores marinos de España y unos marineros enardecidos en defensa de su nación, participaron en el combate con estampas  de arrojo y salvamento, dignas  de  ser recordadas en todos los tiempos, In perpetuam rei memoriam, 

Sus sacrificios viven después de 220 años.


      « Episodio de Trafalgar », 1862, de Sans Cabot

Autor: Francisco Sans Cabot (1828–1881)
Fecha de creación: 1862
Técnica: Óleo sobre tela
Dimensiones: 310 cm (alto) × 424 cm (ancho)
Tipo de objeto: Pintura


Descripción de la obra

La pintura representa un dramático episodio posterior a la batalla de Trafalgar (1805), en el que los supervivientes del navío español Neptuno, tras estrellarse y hundirse cerca del castillo de Santa Catalina en El Puerto de Santa María, buscan refugio en las inmediaciones de dicha fortaleza.

Heroísmo o victoria en Trafalgar (apunte)

Heroísmo o victoria en Trafalgar (apunte)

Breves apuntes de la obra:  «Estudios sobre Trafalgar: Tempestad, Marinos e Imperio »

Reducir todo enfrentamiento a la simple disyuntiva de vencer o perder es crear un juicio incompleto que no recoge todos los matices, vivencias y he­chos sucedidos. No transmite, además, mensaje alguno que nutra la dimen­sión espiritual de la guerra como entidad moral. El heroísmo también se manifiesta en la derrota quizás con mayor énfasis, pues además del hecho bélico se suma la desolación espiritual.

En los tratados clásicos de guerra, la victoria se evaluaba por el número de prisioneros y cañones capturados. Es un elemento contable, instrumental, de su utilidad frente al enemigo.

Más allá del éxito de las estrategias diseñadas por los Estados Mayores, está la táctica del combate y, algo más allá, los hechos que comprometen al marino: su vida o su integridad corporal o psíquica. Diversas son las secue­las que pueden sufrir y muchas desconocidas y sufridas en la intimidad.



Algunos actos traspasan el límite del deber cruzando el velo de lo sopor­table. Sitúan al hombre, entonces, a merced de la fortuna, al capricho incon­sistente de los hados, que muchas veces son ingratos hasta el punto de pagar con traición los más insignes servicios y sacrificios.

Hablamos de generosidad y hablamos de entrega. No solamente en el fragor de la lucha, también ante una adversidad manifestada en sinuosas cromaticidades que atenazan el ánimo y, a veces, lo destruyen. Si la pri­mera puede producir la muerte física, la segunda puede causar la muerte espiritual.

Quienes soportan y superan estas duras condiciones reciben el calificativo de héroes.

Lo que perdura en el tiempo es la acción humana que alcanza lo su­blime. El acto heroico es el producto más valioso de cualquier contienda porque trasciende al tiempo y penetra  en el espíritu de las nuevas generaciones construyendo referentes de acción e invitando a la emulación ante la angus­tia de lo definitivo. No importa la victoria o la derrota. Lo sublime se encuentra más allá de  estas circunstancias  que son meramente coyunturales  (quien diria entonces  que unos pocos años despues, los amigos de España serian los ingleses contra el invasor  francés Napoleón).

En la flota española de Trafalgar se produjeron muchas escenas que pueden calificarse de heroicas: por el peligro asumido, por la combatividad ante la superioridad enemiga, por la templanza tras largos días de adversidad… 

Diversas situa­ciones que colocaron al hombre al límite de sus capacidades que es más que el cumplimiento del deber exigido conforme a las ordenanzas.

Y, sin embargo, estos comportamientos no son extraños en la Armada.

Ya lo escribió Macías Picavea,  cuando refiere a los marinos como mártires eternos del deber.


Juan B. Lorenzo de Membiela,

lunes, 21 de octubre de 2024

219 º aniversario de la batalla de Trafalgar

 219 º aniversario de la batalla de Trafalgar.


«Estudios sobre Trafalgar: Tempestad, Marinos e Imperio» 




Esta obra aborda el combate de Trafalgar desde tres perspectivas diferentes. La primera parte expone la magnitud de la batalla entre 60 navíos de línea causando más de 10.000 bajas en 5 horas de duración. La subordinación española a la marina napoleónica, las desavenencias con los mandos franceses. La errónea táctica de virar por giros simultáneos. 

El navío S. Agustín y su comandante Cagigal contra la columna de Nelson. 

Se explica la «gota fría» que sobrevino la noche del combate con una duración de ocho días. El naufragio de 14 de los 17 navíos capturados por los británicos. 800 ahogados en el navío francés «Indomptable». 

El navío español «Neptuno» y sus 790 hombres a merced de los huracanes. El heroísmo y la ética de guerra. 

La segunda parte estudia la relación entre el comercio y los avances náuticos. España supera el hundimiento económico del s. XVII gracias a las iniciativas de la Casa de Borbón. Se inicia en el s. XVIII una reconstrucción naval que coloca a España, de nuevo, como potencia mundial. Alguno de esos navíos son los que participan en Trafalgar. 

En la tercera parte se aborda el estudio de un marino español combatiente y una vida entregada al rey y a España. Se narran sus acciones militares que contextualizan una época en donde lo vocacional primó sobre cualquier otra ambición. Trafalgar solamente estuvo al alcance de las potencias más decisivas de la Europa del s. XIX. Hoy integra la cultura y el espíritu de las marinas con más tradición del mundo, aquellas que se forjaron bajo el crisol de la historia y el paso del tiempo.

Idioma:ESPAÑOL
Encuadernación:papel y electrónico
ISBN:9788418161032












martes, 30 de julio de 2024

Recensión de la Revista de Historia Naval a la obra: «Estudios sobre Trafalgar: Tempestad, Marinos e Imperio (Spanish Edition), Sevilla, 2019».

Recensión de la Revista de Historia Naval a la obra de Lorenzo de Membiela, Juan: «Estudios sobre Trafalgar: Tempestad, Marinos e Imperio, Sevilla, 2019».

Revista de Historia Naval, núm. 148, pp. 149-154.ISSN 012-467-X 1

Interesante y detallada obra que analiza y estudia desde todos los puntos de vista el combate de Trafalgar, ocurrido el 21 de octubre de 1805 entre una escuadra británica mandada por Nelson y otra escuadra combinada francoespañola mandada por el francés Villeneuve, llevando como mando de la fuerza española a Federico Gravina. 

MÁS INFORMACIÖN

El autor comienza con una justificación del estudio del combate, con un ligero análisis de la economía, la construcción náutica de la época y los esbozos de un marino de Trafalgar, en el que dentro de la amplitud del tema, en muchas ocasiones lo particulariza al estudio del navío San Agustín, su combatividad, su comandante el brigadier Felipe Jado de Cagigal, el temporal que siguió al combate, y sus efectos sobre todo en los navíos españoles Monarca, San Francisco de Asís, Rayo y Neptuno.   

A continuación, Lorenzo de Membiela entra de lleno en el estudio del combate, realizado en tres partes y un conjunto de anexos. 

La primera parte habla de «Trafalgar y su tempestad», en la que estudia el contexto del combate, sus preliminares, las tácticas desarrolladas por la flota británica y la flota combinada franco-española, y los movimientos de los barcos previos al enfrentamiento. 

Continúa con el desarrollo del combate, la capitulación, y unas amplias referencias al navío San Agustín, a su comandante Cagigal y a su dotación. 

Continúa con la tempestad que siguió al combate, los navíos naufragados, los efectos de la tempestad en otros barcos españoles, y el salvamento del Neptuno y su gente. 

La segunda parte habla de «Comercio y náutica: navíos de Trafalgar», con referencias a las Marinas de países como Holanda, Francia e Inglaterra, el comercio español hasta el siglo XVIII, la náutica española de los Austrias hasta el siglo XVIII y la de los Borbones hasta el siglo XIX, con citas de diferentes ordenanzas y sistemas de construcción naval (Gaztañeta, Jorge Juan, Gautier, Landa, Retamosa, etc.) .

En la tercera parte, titulada «Testimonios de un marino de Trafalgar», el autor hace referencia sobre todo a su antepasado y combatiente en Trafalgar, Santos de Membiela Rico (Madrid, 1763-Vivero, 1852). Habla de la Batalla de Brión de agosto de 1800, en la que los ingleses fueron derrotados tras desembarcar en Doniños para intentar apoderarse de Ferrol. Y continúa con la capitulación de Ferrol en 1809, en la Guerra de la Independencia contra los franceses. 

Cierran el libro varios anexos sobre correspondencia, uniformes, anclas, planchas de los navíos, escalas de vientos y mares, y otros asuntos. 

Es una obra muy completa, que de forma a veces muy resumida, proporciona una gran información sobre el fatídico combate de Trafalgar, su entorno, sus barcos, sus gentes, su desarrollo y sus consecuencias.





Los despachos entre Felipe II y Álvaro de Bazán sobre la Gran Armada

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos Los despachos entre Felipe II y Álvaro de Bazán sobre la Gran Armada Entre mayo de 1587 y enero ...

Los despachos entre Felipe II y Álvaro de Bazán sobre la Gran Armada