Lazo negro
In memoriam víctimas de Urda (Toledo)

viernes, 27 de septiembre de 2024

Incursiones piratas de 1570 y 1577 e incidentes diplomáticos en Inglaterra

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

Incursiones piratas de 1570 y 1577 e incidentes diplomáticos en Inglaterra

La Carrera de Indias, el sistema de flotas y los asaltos de Drake en Panamá: el camino hacia la ruptura entre Felipe II e Isabel I.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

Francis Drake, por Marcus Gheeraerts el Joven
Marcus Gheeraerts el Joven, Sir Francis Drake (1591). Greenwich, National Maritime Museum. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Piratería y huracanesLos temporales hundieron más naves que los piratas.
Sistema de flotas (1543)Galeones armados escoltaban las flotas de Nueva España y Tierra Firme.
Las rutasDe Cádiz o Sanlúcar a Canarias, y de allí a Veracruz y a Cartagena de Indias.
¿Piratería amigable?Braudel la veía sobre todo como contrabando; los daños humanos lo desmienten.
Comercio ilícitoEsclavos y manufacturas a cambio de metales y materias primas.
Drake (1570)Con permiso de la reina prepara abordajes en el Caribe.
Respuesta de Felipe IIMedidas defensivas que dieron fruto, según Geoffrey Parker.
PanamáAtaques de 1571 y 1572 en Nombre de Dios y el camino a Panamá.
Primera invasiónEl asalto a las recuas supone un acto de agresión en tierra.

Cronología, 1543-1597

1543Sistema de flotas
Ordenanza para la Carrera de Indias
1570Primeras incursiones de Drake
Caribe
1572Ataque a Nombre de Dios
29 de julio
1573Asalto a la recua de la plata
Camino de Panamá
1577Drake zarpa de Plymouth
Inicio de la vuelta al mundo
1597Portobelo
Sustituye a Nombre de Dios

Extracto

La incidencia de la piratería en la Carrera de Indias fue prácticamente imperceptible si la comparamos con los huracanes del estrecho de Bahamas, que hicieron naufragar a un número importante de naos y galeones. El sistema de flotas, tanto la de Tierra Firme como la de Nueva España, con galeones militarizados, impedía un fácil abordaje pirata. Este sistema, que ofrecía una mayor seguridad a las embarcaciones y mercancías, lo implantó España, como precisa Rivero Rodríguez, en 1543.

La flota de Nueva España se hacía a la vela en mayo, y la de Tierra Firme, en agosto. Ambas, desde Cádiz o Sanlúcar, se dirigían al suroeste, hacia la costa de África, y continuaban hasta las islas Canarias, donde tomaban el rumbo oeste-suroeste para alcanzar los vientos alisios. La flota de Nueva España se dirigía a Veracruz, frente al fuerte de San Juan de Ulúa. La de Tierra Firme, aprovechando los alisios, navegaba hasta Cartagena de Indias y Nombre de Dios, puerto que en 1597 sustituyó Portobelo.

La piratería inglesa era más bien una «piratería amigable», la califica Fernand Braudel, pues su objetivo preferente era el comercio ilegal de esclavos y mercancías. Es una tesis respetable, aunque no compartida a la vista de los daños personales y humanos que se sufrieron.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este microensayo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 27 de septiembre de 2024.

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Para seguir leyendo

  • Braudel, F. (1949): El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II. Edición española: México: Fondo de Cultura Económica.
  • Parker, G. (2010): Felipe II. La biografía definitiva, Barcelona: Planeta.
  • Kelsey, H. (1998): Sir Francis Drake. The Queen’s Pirate, New Haven: Yale University Press.
  • Serrano Mangas, F. (1989): Armadas y flotas de la plata (1620-1648), Madrid: Banco de España.

lunes, 16 de septiembre de 2024

Antecedentes de la Gran Armada de 1588

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

Antecedentes de la Gran Armada de 1588

Dos monarcas, dos caracteres: Felipe II frente a Isabel I y la escalada de agresiones que desembocó en la Empresa de Inglaterra.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

Felipe II, por Sofonisba Anguissola
Sofonisba Anguissola, Felipe II (1573). Madrid, Museo del Prado. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Miedo a la invasiónInglaterra pagó durante siglos a quien encendía las antorchas de alarma.
La potencia españolaTerritorios en América, Asia y Europa, y la victoria de Lepanto.
Inglaterra en el siglo XVIAgricultura, lana y un comercio incipiente.
Rencor inglésUn afán persistente por erosionar el prestigio del rey católico.
Felipe IIFormación cultivada y carácter reflexivo y prudente.
Isabel IFormas más caprichosas y erráticas; confrontación de perfil bajo.
Corso inglésAtaques a naves españolas, en América y en el canal de la Mancha.
HawkinsContrabando y violencia en las Indias desde 1562.
San Juan de Ulúa (1568)La flota de Luján sorprende a Hawkins; la propaganda inglesa tergiversa los hechos.

Cronología, 1559-1588

1559Coronación de Isabel I
15 de enero
1562Primer viaje de Hawkins
Contrabando de esclavos en las Indias
1568San Juan de Ulúa
Septiembre
1571Lepanto
7 de octubre
1585Tratado de Nonsuch
Apoyo inglés a los rebeldes de Flandes
1587Ejecución de María Estuardo
8 de febrero
1588La Gran Armada
Mayo, salida de Lisboa

Extracto

Tras la Segunda Guerra Mundial, una comisión para estudiar la modernización de la Administración pública británica encontró una disposición real que ordenaba el pago de un salario para encender unas antorchas cuando se avistase a la Gran Armada, irónicamente llamada Armada Invencible por la leyenda negra.

Había miedo a ser invadidos por España, un reino cuyos territorios se extendían por América, Asia y Europa; que, en 1571, en el golfo de Patras, cerca de Lepanto, había derrotado al temible Imperio otomano, impuesto la paz en el Mediterráneo en beneficio de todo Occidente y frustrado el expansionismo turco sobre Europa, en una batalla que los anales militares siempre han considerado épica. Frente a él, un país integrado por Inglaterra y Gales que, en el siglo XVI, solo ofrecía agricultura, lana y un comercio incipiente.

Era manifiesto un rencor generoso y amplio, un afán persistente de erosionar la autoridad y el prestigio del rey católico en todos los frentes, territoriales e ideológicos. Sin embargo, las virtudes de los monarcas no eran iguales, y la visión de Estado de Felipe II respondía a una formación muy cultivada y a un carácter más reflexivo y prudente, aunque su corazón encajara cada una de las afrentas y viera estos incidentes con la preocupación propia del hombre virtuoso con responsabilidades de Estado.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este microensayo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 16 de septiembre de 2024.

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Para seguir leyendo

  • Parker, G. y Martin, C. (1988): La Gran Armada, Madrid: Alianza.
  • Gómez-Centurión Jiménez, C. (1988): La Invencible y la empresa de Inglaterra, Madrid: Nerea.
  • Fernández Duro, C. (1884-1885): La Armada Invencible, 2 vols., Madrid.
  • Kelsey, H. (2003): Sir John Hawkins. Queen Elizabeth’s Slave Trader, New Haven: Yale University Press.

Imágenes: Wikimedia Commons (dominio público).

lunes, 9 de septiembre de 2024

La masacre de Smerwick (Irlanda) de 1580

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

La masacre de Smerwick (Irlanda) de 1580

Los «voluntarios del Papa» desembarcaron en la península de Dingle para socorrer a los católicos irlandeses. Su rendición acabó en una matanza.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

Plano del asedio de Smerwick, 1580
Anónimo, Plano del asedio del fuerte de Smerwick (Dún an Óir) (1580). Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Irlandeses en EspañaCrean círculos de influencia en la corte y en el Consejo de Guerra.
Una Irlanda católicaAspiraban a alejarla de la hegemonía inglesa.
Los «voluntarios del Papa»Un apelativo equívoco: ni Felipe II ni el papa los comisionaron.
RecaldeEl jefe de la flota evitó el desembarco de unos 300 españoles.
La expedición600 hombres al mando de Sebastiano di San Giuseppe.
SmerwickDesembarcan en la península de Dingle y se repliegan a Dún an Áir.
La rendiciónLord Grey ofrece la rendición; la mayoría es ejecutada.

Cronología, 1579-1601

1579Desembarco de James Fitzmaurice
Rebelión de Desmond
1580Desembarco en Smerwick
Septiembre
1580Asedio y matanza de Dún an Áir
Noviembre
1588La Gran Armada
Naufragios en las costas irlandesas
1601Batalla de Kinsale
Expedición de Juan del Águila

Extracto

Muchos católicos irlandeses residían en España, y su presencia generó círculos de influencia que actuaban en la corte y en el mismo Consejo de Guerra, como expone García Hernán. Ansiaban ver a Irlanda incluida en el imperio, como otros muchos reinos católicos, pero, ante todo, alejada de una hegemonía inglesa que rechazaban.

Podría interpretarse que una respuesta del monarca ante tanta agresión y destrucción fue transportar en sus barcos, en 1580, a los llamados «voluntarios del Papa» a las costas de Irlanda. El apelativo es, de todos modos, equívoco, puesto que no se ha demostrado una intervención decisiva de Felipe II o del papa en la recluta y preparación de estas fuerzas, porque nadie las comisionó. Se sumaban irlandeses católicos que abandonaron su país por sufrir coacciones y amenazas por razón de su fe.

Contaban también con unos 300 voluntarios españoles embarcados, que salvaron la vida gracias al jefe de la flota, Juan Martínez de Recalde, que previó el fracaso de la incursión y evitó su desembarco.

El pequeño ejército lo componían 600 hombres, pertrechados con gran variedad de armas, al mando de Sebastiano di San Giuseppe. Desembarcaron en Ard na Caithne (Smerwick), en la península de Dingle.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este microensayo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 9 de septiembre de 2024.

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Para seguir leyendo

  • García Hernán, E. (2000): Irlanda y el rey prudente, 2 vols., Madrid: Laberinto.
  • Recio Morales, Ó. (2003): España y la pérdida del Ulster, Madrid: Laberinto.
  • Lennon, C. (1994): Sixteenth-Century Ireland. The Incomplete Conquest, Dublín: Gill & Macmillan.

lunes, 26 de agosto de 2024

Antonino Pío o la gobernación sensata

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

Antonino Pío o la gobernación sensata

Origen, adopción y gobierno del emperador que dio a Roma veintitrés años de paz, fiel a la política de Adriano.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

Busto del emperador Antonino Pío
Busto de Antonino Pío. Múnich, Gliptoteca (n.º 337). Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
NacimientoLanuvio, en el Lacio, el 19 de septiembre del año 86.
Raíces galasLa familia paterna procedía de Nemausus, la actual Nîmes.
Su padreHombre íntegro y austero, de las antiguas virtudes romanas.
FormaciónEstudió filosofía, pero prefirió siempre la religión.
PresagiosSeñales que anunciaban su llegada al poder.
AdopciónAdriano lo adopta y pasa a llamarse Tito Aelio Adriano Antonino.
«Pius»Recibe el sobrenombre de Pío.
ContinuidadMantiene la política de Adriano.
Consilium principisLo potencia, sobre todo en materia jurídica.
El muro de AntoninoUna frontera en Escocia; pocas guerras y revueltas sofocadas en Egipto.
ComercioUn imperio próspero y en paz.

Cronología, 86-161

86Nacimiento
Lanuvio, 19 de septiembre
120Cónsul
Primer consulado
138Adopción por Adriano
25 de febrero
138Emperador
A la muerte de Adriano, 10 de julio
142Muro de Antonino
Escocia
161Muerte de Antonino Pío
7 de marzo

Extracto

Titus Aurelius Fulvus Boionius Arrius Antoninus nació en una finca de Lanuvio, a los pies de los montes Albanos, en el Lacio (Italia), a 32 kilómetros de Roma, el 19 de septiembre del año 86. Vino al mundo durante el duodécimo consulado de Flavio Domiciano y el primero de Cornelio Dolabela. Sus orígenes familiares por la línea paterna procedían de Nemausus, en la Galia Narbonense o Transalpina, hoy Nîmes (Francia).

Su padre fue Tito Aurelio Fulvo, natural de Nemausus, que alcanzó el consulado en el año 89 junto a Marco Asinio Atratino. Practicaba las antiguas virtudes romanas: hombre íntegro y austero, murió cuando Antonino tenía 10 años. Amaba la soledad, huía del bullicio de las compañías, cumplía su palabra y era fiel a los favores recibidos. Antonino adoptó de él rasgos que lo hicieron precavido y recatado.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este microensayo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 26 de agosto de 2024.

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Para seguir leyendo

  • Historia Augusta, «Vida de Antonino Pío», Madrid: Akal.
  • Birley, A. R. (1987): Marcus Aurelius. A Biography, Londres: Batsford.
  • Gibbon, E. (1776): The History of the Decline and Fall of the Roman Empire, vol. I, Londres.
  • Canto, A. M. (2003): «La dinastía Ulpio-Aelia (96-192 d. C.): ¿Antoninos, o Trajánidas?», Gerión, 21 (1).

Imágenes: Wikimedia Commons (dominio público).

martes, 30 de julio de 2024

Recensión de la Revista de Historia Naval a la obra: «Estudios sobre Trafalgar: Tempestad, Marinos e Imperio (Spanish Edition), Sevilla, 2019».

Recensión de la Revista de Historia Naval a la obra de Lorenzo de Membiela, Juan: «Estudios sobre Trafalgar: Tempestad, Marinos e Imperio, Sevilla, 2019».

Revista de Historia Naval, núm. 148, pp. 149-154.ISSN 012-467-X 1

Interesante y detallada obra que analiza y estudia desde todos los puntos de vista el combate de Trafalgar, ocurrido el 21 de octubre de 1805 entre una escuadra británica mandada por Nelson y otra escuadra combinada francoespañola mandada por el francés Villeneuve, llevando como mando de la fuerza española a Federico Gravina. 

MÁS INFORMACIÖN

El autor comienza con una justificación del estudio del combate, con un ligero análisis de la economía, la construcción náutica de la época y los esbozos de un marino de Trafalgar, en el que dentro de la amplitud del tema, en muchas ocasiones lo particulariza al estudio del navío San Agustín, su combatividad, su comandante el brigadier Felipe Jado de Cagigal, el temporal que siguió al combate, y sus efectos sobre todo en los navíos españoles Monarca, San Francisco de Asís, Rayo y Neptuno.   

A continuación, Lorenzo de Membiela entra de lleno en el estudio del combate, realizado en tres partes y un conjunto de anexos. 

La primera parte habla de «Trafalgar y su tempestad», en la que estudia el contexto del combate, sus preliminares, las tácticas desarrolladas por la flota británica y la flota combinada franco-española, y los movimientos de los barcos previos al enfrentamiento. 

Continúa con el desarrollo del combate, la capitulación, y unas amplias referencias al navío San Agustín, a su comandante Cagigal y a su dotación. 

Continúa con la tempestad que siguió al combate, los navíos naufragados, los efectos de la tempestad en otros barcos españoles, y el salvamento del Neptuno y su gente. 

La segunda parte habla de «Comercio y náutica: navíos de Trafalgar», con referencias a las Marinas de países como Holanda, Francia e Inglaterra, el comercio español hasta el siglo XVIII, la náutica española de los Austrias hasta el siglo XVIII y la de los Borbones hasta el siglo XIX, con citas de diferentes ordenanzas y sistemas de construcción naval (Gaztañeta, Jorge Juan, Gautier, Landa, Retamosa, etc.) .

En la tercera parte, titulada «Testimonios de un marino de Trafalgar», el autor hace referencia sobre todo a su antepasado y combatiente en Trafalgar, Santos de Membiela Rico (Madrid, 1763-Vivero, 1852). Habla de la Batalla de Brión de agosto de 1800, en la que los ingleses fueron derrotados tras desembarcar en Doniños para intentar apoderarse de Ferrol. Y continúa con la capitulación de Ferrol en 1809, en la Guerra de la Independencia contra los franceses. 

Cierran el libro varios anexos sobre correspondencia, uniformes, anclas, planchas de los navíos, escalas de vientos y mares, y otros asuntos. 

Es una obra muy completa, que de forma a veces muy resumida, proporciona una gran información sobre el fatídico combate de Trafalgar, su entorno, sus barcos, sus gentes, su desarrollo y sus consecuencias.





lunes, 29 de julio de 2024

Unas olimpiadas con referencias grotescas

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

Unas olimpiadas con referencias grotescas

La parodia de la Última Cena en la inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024 y la crisis moral de Europa.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 2 min de lectura

La Última Cena, de Leonardo da Vinci
Leonardo da Vinci, La Última Cena (1495-1498). Milán, refectorio de Santa Maria delle Grazie. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Crisis de EuropaWeigel, en el prólogo a Dawson: caída de la natalidad y ateísmo.
«El ser o la nada»La disyuntiva de Europa en el siglo XXI.
Una contradicciónSe restaura Notre Dame mientras se degrada lo religioso.
La parodiaLa Última Cena de Leonardo, patrimonio cristiano de todo Occidente.
RespetoLo bueno, verdadero y armónico es digno de respeto.
Polémica gratuitaEnsombreció una ceremonia que pudo ser perfecta.

Cronología, 1495-2024

1495-1498Leonardo da Vinci
La Última Cena, Santa Maria delle Grazie (Milán)
1952Christopher Dawson
Understanding Europe
2019Incendio de Notre Dame
15 de abril
2024Inauguración de los Juegos de París
26 de julio

Extracto

George Weigel, en la introducción de la obra del ensayista británico Christopher Dawson Hacia la comprensión de Europa, escribe que los signos de la actual crisis moral de esta civilización se ven, de forma dramática, en la caída de la población en Europa y en que Europa está modelada por una forma de ateísmo. Europa se enfrenta, en el siglo XXI, al «ser o la nada».

Presenciamos una discrepancia llamativa: por un lado, se está restaurando de forma magnífica la catedral de Notre Dame de París, incendiada en 2019; por otro, se promueven espectáculos que degradan frívolamente lo religioso. La parodia del fresco de Leonardo da Vinci, situado en el refectorio del convento dominico anexo a la iglesia de Santa Maria delle Grazie, en Milán, es algo patético, carente de toda sutileza con una obra de arte que es italiana, pero también cristiana, es decir, de todo Occidente. Todo lo humano que sea bueno, verdadero y armónico es digno de respeto, porque nos hace más grandes. Otra cosa es mofarse de unos valores y creencias que nada tienen que ver con problemáticas sociales de diseño. Una polémica gratuita que ha ensombrecido una ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos que pudo ser perfecta.

[…]

Publicado en El Confidencial Digital

Este artículo se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 29 de julio de 2024.

Leer el artículo completo en El Confidencial Digital →

Para seguir leyendo

  • Dawson, C. (1952): Understanding Europe, Londres: Sheed & Ward.
  • Weigel, G. (2005): Política sin Dios. Europa, América, el cubo y la catedral, Madrid: Cristiandad.

domingo, 28 de julio de 2024

Santiago apóstol, patrón de España, desde hace más de 1000 años.

 

 Santiago apóstol, patrón de España,  desde hace más de 1000 años.

 Juan B. Lorenzo de Membiela 



Fuente: Wikicommons

La festividad de Santiago es un día grande para los españoles y para quienes se sientan unidos a la cultura de España en cualquier lugar del mundo: en Asia y en nuestras Filipinas y Marianas, en América, en África, en Europa … 

Un modo de proceder, durante siglos, que integró culturas, y evitó diferenciar a las gentes por razón de raza, origen y condición. Esa fue nuestra idiosincrasia alentada por la voluntad firme de la Corona que hizo suya los principios humanistas de la Escuela de Salamanca. 

Los hechos quedaron plasmados en los anales de la historia. Esa que no es negociable. Que no admite más interpretaciones que las derivadas de lo que pasó y no pasó, del rigor de los datos, pero no de lo que pudo haber sucedido o de versiones prefabricadas por las máquinas del fango que confunden hechos con emociones personas e íntimas.

Por todos los continentes se dejaron legados de piedra inmunes a la erosión: catedrales, universidades, hospitales, casas de socorro, audiencias, ayuntamientos, mercados y toda una infraestructura urbana y no urbana que precisan las ciudades para proyectarse al futuro.  

Las construcciones religiosas no solamente fueron y son centros de devoción, sino también centros sanitarios, de cultura y educación. Toda una civilización fue entregada con sinceridad, y de su éxito nos habla su permanencia en todos los puntos cardinales del mundo.

Nada hubo distinto en los virreinatos o en las antiguas provincias de ultramar de España que no hubiera en la Península, porque en la unidad nada se distingue, nada se relega, nada se cosifica. 

Hay que citar en fechas no muy lejanas la vacunación contra la viruela   decidida por Carlos IV para inmunizar a todo el imperio. Cosa que a principios del s. XIX fue hecha por la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, dirigida por el médico alicantino Balmis.  Desde 1803 a 1806, por mar y por tierra, esta gesta   salvó la vida a millones de personas.

Puede comprobarse el agradecimiento de los pueblos que la recibieron, con la construcción de estatuas en honor a Carlos IV. Tanto en México DF como en Manila pueden hoy contemplarse estas efigies como tributo a un monarca que amó a sus gentes.

España, en su tiempo largo de historia, empleando la metodología de Braudel, siempre ha sido así. 

La Corona transmite este conjunto de valores que esculpe todo lo bueno que ha supuesto España para los siglos y para el mundo. Una institución secular que promueve la libertad y la protección, para un hoy y para un mañana. Una institución que hace más de 1 000 años adoptó a Santiago como protector y patrón de una nación que tiene una personalidad característica.

En estos tiempos de posverdad, en donde nada parece lo que es y lo que no es, en donde los significados de las palabras se oscurecen a capricho, solo las cosas que florecen en el tiempo ayudan a distinguir lo útil, bueno y propio, de lo falso y extraño.

España siempre ha sido un referente de los valores del Occidente que han producido prosperidad, justicia y paz. Olvidarlos para adoptar otros que prescinden de los referentes, de la personalidad de una civilización, solo pueden producir un hombre distinto, más contingente, más frágil y mucho más solitario.  











martes, 16 de julio de 2024

A propósito de la Virgen del Carmen

 A propósito de la Virgen del Carmen  (micro ensayo)

por  Juan B. Lorenzo de Membiela


Por Real Orden de 19 de abril de 1901 se designa como patrona de la Marina de Guerra española a N.S. del Carmen. La disposición normativa fue rubricada por la reina regente Da. María Cristina de Habsburgo y el ministro de Marina, D. Cristóbal Colón de la Cerda, duque de Veragua.

Fuente: Wikicommons.
Emblema del Carmelo.


Sin embargo, la devoción a N.S. del Carmen es muy anterior en el tiempo. La Real Orden así lo cita cuando indica que era una devoción practicada entre todos los navegantes, militares o civiles, pescadores y gentes de la mar de toda ocupación. Vemos que la costumbre arraigada y viva eclosiona, en ocasiones, en el dictado de la ley.

El Carmelo es una montaña elevada de Israel, situada en Haifa. Su cima es lo primero que se divisa desde las embarcaciones que arriban por el mar Mediterráneo con peregrinos y viajeros. Es conocida desde tiempo inmemorial por dos sucesos relevantes: es el lugar en donde el profeta Elías encontró refugio para protegerse de los enemigos de Jehová. Tambien desde el Monte Carmelo, el siervo de Elías, Eliseo, vio acercarse una nubecilla desde el mar que hizo desaparecer la sequía que asolaba el lugar, suceso relatado en la Biblia en Reyes 18,19-46.

Carmelo o Carmen proviene de la palabra hebrea Karmel o  Ain Karem que significa jardín de Dios. Los místicos y exegetas a principios del cristianismo identificaron la pequeña nube procedente del mar como una representación de la Virgen María, encontrando en el monte Carmelo el recogimiento necesario para orar a semejanza, como lo hizo el profeta Elías.

En el s. XII los religiosos del Carmelo construyen una ermita en homenaje a la Virgen en su advocación de Estrella de los Mares, Stella Maris, en latín, dando paso a la orden del Carmelo que se extendió por toda Europa.

En la transfiguración de la Virgen al prior del monasterio de Aylesford, Cambridge, S. Simon Stock  el 16 de julio de  1251 le ofrece el escapulario que será signo distintivo de la orden religiosa. Fue este santo quien llamó a N.S. del Carmen, estrella de los mares en sus muchas plegarias.

En Capítulo General de la orden en Inglaterra en 1254 se ordenó fundar en España oratorios y conventos que en un primer momento lo fue en ciudades de la corona de Aragón. El primer convento fue levantado en Perpiñán entre 1265 y 1269, por entonces perteneciente a la corona de Aragón, es decir, a España. Siguió  la arquitectura de edificaciones levantadas en Palma de Mallorca y Valencia. Fue promovida su devoción por Jaime I y su nieto Jaime II.

En Castilla, la primera fundación lo fue en Valladolid en el convento de S Pablo de la Moraleja en 1315. Llegó a Sevilla en 1358 creándose la provincia bética carmelita en 1499. En 1562 se crea el primer convento de las carmelitas descalzas por Teresa de Jesús y Juan de la Cruz . En 1587 se ubican en Jerez.  Entre otras construcciones cabe destacar la existente en Lietor (Albacete) del año 1700.

Desde que   España se adentró en los océanos, más allá de los confines conocidos, en latitudes suscritas en los mapas con la expresión hic sunt dracones, siempre los frailes del Carmelo, como capellanes, asistieron a los marinos.

Grandes generales y héroes de la Real Armada profesaron un gran devoción a N.S. del Carmen. Entre ellos debe citarse Antonio Barceló y a Juan Jose Navarro de Viana.

Durante siglos la protección de N.S. del Carmen a los marinos y marineros ha sido constante e intenso, hechos pueden mostrarse muchísimos, pero solo citar que este auxilio ha motivado una devoción y culto muy férreo en los corazones de todas las gentes de mar. Ha resistido a la degradación de los tiempos y al escepticismo que barre las sociedades despojando al hombre de su dignidad.

Prácticamente en casi todas las embarcaciones, grandes o pequeñas, se encuentra un pequeño rincón en donde se halla una imagen de la Virgen del Carmen. Ante lo terrible de una tempestad, ese espacio es el único punto en el barco en donde encontrar alguna seguridad y esperanza que derrote al espanto que provoca la desesperación ante lo inminente .

Como escribí en 2020 : "Su auxilio en mares tempestuosos, como en la adversidad de la vida, nunca es olvidado. ¿Cómo olvidar a alguien que es capaz de arrojar su manto hasta lo más profundo a donde el hombre es capaz de sumergirse? (...) ".

domingo, 14 de julio de 2024

División de poderes, checks and balances y libertad de prensa

Sucesos contemporáneos · Serie microensayos

División de poderes, checks and balances y libertad de prensa

De Aristóteles y Polibio a Montesquieu y las primeras constituciones americanas: la división de poderes y los contrapesos que sostienen el Estado de derecho.

Por Juan B. Lorenzo de Membiela
⏱ 3 min de lectura

Retrato de Montesquieu
Anónimo, Retrato de Montesquieu (1728). Versalles, Museo Nacional de los Palacios de Versalles y Trianon. Fuente.

Sinopsis

Idea principalConclusión
Origen de la ideaAristóteles ya distingue entre la magistratura ejecutiva y el poder deliberante.
Polibio y RomaCónsules, Senado y pueblo se contrapesan: de ahí, según Polibio, la grandeza de Roma.
AnaciclosisEl equilibrio de poderes rompe el ciclo de degeneración de las formas de gobierno.
CicerónGobierno de la ley y de la razón frente al poder despótico y arbitrario.
Lawson y LockeEn el siglo XVII se distinguen ya las funciones legislativa, ejecutiva y judicial.
MontesquieuTodo hombre con poder tiende a abusar de él: solo el poder frena al poder.
TiraníaEs la concentración de los poderes del Estado en una sola mano.
Checks and balancesLa Constitución de EE. UU. añade el control y equilibrio recíproco entre poderes.
Revolución francesaConcentra todo el poder en la Asamblea y relega la división de poderes.
Régimen parlamentario negativoLos poderes se acomodan entre sí y renuncian a controlarse (1848, 1876).
Siglo XXLas constituciones europeas de posguerra adoptan la separación; la URSS la vacía.
TocquevilleAdvierte del despotismo de los elegidos a la sombra de la soberanía popular.
Humboldt y ArendtSin control efectivo, el poder se vuelve furtivo y no rinde cuentas.
KelsenUn tribunal constitucional debe garantizar la Constitución frente al Parlamento.
ConclusiónCuanto mayor es la independencia entre poderes, mejor es su función garantista.

Cronología, siglo II a. C.-1949

s. II a. C.Polibio, Historias, libro VI
La constitución mixta de Roma
1657George Lawson
Distingue ejecutivo, legislativo y judicial
1689John Locke
Dos tratados sobre el gobierno civil
1748Montesquieu
Del espíritu de las leyes (Ginebra)
1776Declaración de Derechos de Virginia
Separación de poderes (sección V)
1787Constitución de los Estados Unidos
Checks and balances
1835-1840Tocqueville
La democracia en América
1848Estatuto Albertino
Reino de Cerdeña, luego de Italia
1876Constitución española
Régimen de la Restauración
1948-1949Italia y Alemania
Constitución italiana y Ley Fundamental de Bonn

Extracto

La teoría de la división de poderes de Montesquieu, recogida en su obra Del espíritu de las leyes, publicada en Ginebra en 1748 por la casa Barrillot & Fils,1   es asumida por las sociedades occidentales desde el siglo XVIII. Constituye, desde entonces, un presupuesto necesario para que las naciones se consideren civilizadas, democráticas y defensoras de la libertad personal, y fundamenta el Estado de derecho: dogmas, todos ellos, propios del constitucionalismo liberal.

Poderes formales independientes, sin injerencia de uno sobre otro, para impedir una concentración de autoridad que rompa el equilibrio entre ellos. La división implica restricciones, implica controles en el sistema de organización política; implica, en definitiva, un sistema de contrapesos que dé estabilidad al Estado. Como describe el catedrático Agudo Zamora, el sentido de esta separación no es otro que el de conservar un equilibrio entre los poderes, del cual es pieza esencial la existencia de una Administración de Justicia plenamente independiente, así como de un proceso garantista de las libertades más esenciales.

Como antecedentes de la teoría de Montesquieu encontramos distintos autores de importancia filosófica y política. No debemos olvidar que el autor era un entusiasta de lo clásico y de la época romana en particular. Aristóteles, como apunta Vallet de Goytisolo, ya esbozó esa división: distinguió entre la magistratura, que constituía el poder ejecutivo, y el poder deliberante, que correspondía al legislativo.

Para mí, fue Polibio quien, en el libro VI de sus Historias, describe de un modo bastante preciso el fundamento de lo que hoy conocemos como división de poderes.2   Se construye sobre la constitución romana del siglo II a. C. y su diseño de poderes: los cónsules, poder ejecutivo, dependían del consentimiento del pueblo y de la colaboración del Senado. Este, a su vez, debía consultar al pueblo y obedecer el veto que pudieran imponer los tribunos de la plebe (la potestas tribunicia). Y el pueblo, por último, dependía del Senado para todo tipo de actuación pública.

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Publicado en El Confidencial Digital

Este estudio se publicó en la sección «Opinan los socios de ECD» de El Confidencial Digital el 10 de julio de 2024.

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Notas

  1. Montesquieu (1748): De l’esprit des loix, Ginebra: Barrillot & Fils. Edición española: Del espíritu de las leyes, trad. M. Blázquez y P. de Vega, Madrid: Tecnos, 1985. ↩
  2. Polibio: Historias, libro VI, 11-18. Edición española: Madrid: Gredos (Biblioteca Clásica Gredos). ↩

Para seguir leyendo

  • Montesquieu: Del espíritu de las leyes, Madrid: Tecnos, 1985.
  • Tocqueville, A. de: La democracia en América, 2 vols., Madrid: Alianza.
  • Hamilton, A., Madison, J. y Jay, J.: El Federalista, México: Fondo de Cultura Económica.
  • García Pelayo, M.: Derecho constitucional comparado, Madrid: Alianza.
  • García de Enterría, E.: La Constitución como norma y el Tribunal Constitucional, Madrid: Civitas.
  • Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: fondos de historia constitucional.

Imágenes: Wikimedia Commons (dominio público).

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